Última actualización 31/10/2007@08:45:32 GMT+1
Material
Cepillo de púas de metal, cepillo de cerdas de jabalí, peine, polvos de talco, aerosol con acondicionador y pequeñas tijeras curvas.
Descripción del manto
El pelo es una parte fundamental en esta raza; se caracteriza por que debe ser largo y liso; no es aconsejable que sea ondulado y mucho menos rizado. Este pelo debe tener más textura en el exterior y ligeramente más suave y lanoso en el subpelo; éste, precisamente, es el que proporciona al Pekinés su aspecto abultado.
Baño
El baño de los perros de esta raza debe hacerse con moderación, mejor sólo en casos imprescindibles. El primer baño se realizará a los cinco meses, cuando comienza a cambiar el pelo de cachorro por el de adulto, con mayor textura. Debe llevarse a cabo con un champú suave. Para impedir que entre agua deben ponerse algodones en los oídos, la mejor forma de evitar otitis.
El baño contribuye a la eliminación del pelo muerto y a la aireación de la piel, lo que facilita el crecimiento del nuevo pelo.
Cepillado
Es muy importante mantener perfectamente cepillado al perro, más que el baño. Para hacerlo correctamente, se pone al perro panza arriba y se le cepillan el pecho y las axilas —muy propensas a la formación de nudos—, en este punto aprovechamos para limpiar concienzudamente la zona de la tripa, dado que se ensucia con la orina, para que su perfecta higiene impida que produzca muy mal olor.
Una vez cepilladas estas zonas, se tumba al animal de lado y abriendo por capas se cepilla desde dentro afuera, al tiempo que se profundiza hacia la piel. Como el subpelo es muy denso y para exposición debe ser lo más abundante posible, el cepillado se hace con cuidado y con el cepillo de púas metálicas.
Corte
Una vez cepillado minuciosamente, se revisa que el pelo de las almohadillas esté corto para que no influya desfavorablemente sobre su movimiento. El pelo de los pies debe recortarse en forma redondeada por la parte trasera sin marcar un escalón muy exagerado hacia los lados, se debe llevar a cabo para que tampoco influya sobre el modo de caminar.
En algunos ejemplares, el pliegue de la nariz desarrolla un pelo muy largo que debe recortarse para que no varíe su expresión ni tape la nariz.
Por último, el aspecto más importante, la forma de la parte superior de la cabeza. Debe ser plana y ancha, con la inserción de las orejas alta. Si el perro tiene el pelo de esta zona muy largo, se debe recortar con una piedra pómez, al arrancar el que sobra y romper el pelo demasiado largo; existe la posibilidad de recortar el pelo con unas tijeras de entresacar.
Para exposición
Cuando un ejemplar está perfectamente mantenido no es imprescindible bañarlo para una exposición, al menos no todo el cuerpo, sería suficiente en la zona anal, patas y cola, partes muy propensas a la acumulación de suciedad.
Para la ocasión se procede como siempre en el baño y en el cepillado, con la salvedad de aplicar el acondicionador cuando se va secando, para que quede suave y abultado. Se pueden echar polvos de talco, pero siempre con precaución, en contadas ocasiones y de modo que si el perro se sacude no desprenda polvo por habérselo dado en exceso.
Como la cola de los Pekineses debe tener un pelaje lo más largo posible, se debe recoger para que el pelo no se rompa, así como los calzones, que además se protegen así del exceso de suciedad.
La zona de atrás de las orejas es especialmente propensa a la formación de nudos, dado que para el aspecto final en esta raza debe mostrar un pelaje cuanto más largo y abultado mejor, se debe vigilar de cerca.