Texto: Antonio López
Última actualización 22/06/2010@13:46:54 GMT+1
Tres sabuesos vienen a completar nuestro particular repaso a las razas caninas croatas. Se trata de perros que gozan de una extensión geográfica reducida casi por completo a la región en la cual fueron desarrollados, sobre todo debido a que cada territorio cuenta con sus propias razas de perros de caza, y era muy extraño que se mezclara con razas similares de países vecinos. Aunque encontramos una excepción en el Sabueso de Istria de pelo duro, resultante del cruce de otro de los protagonistas de este mes, su pariente cercano de pelo corto, con el Grifón Vendeano de pelo duro. Cierra este episodio de nuestras Razas europeas el Sabueso del Valle de Save, un perro rojizo, precioso y buen rastreador.
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Sabueso de Istria pelo corto
Este sabueso adquiere su nombre de la península de Istria, situada en el mar Adriático, en el límite noroeste de la antigua Yugoslavia, que actualmente pertenece a Croacia y Eslovenia. Estos dos estados se han disputado el origen y desarrollo de la raza, aunque finalmente ha sido Croacia quien se ha llevado el reconocimiento internacional del Sabueso de Istria de pelo corto. Su principal labor al lado del hombre ha sido la caza de todo tipo de especies cinegéticas, como el jabalí, pero actualmente se ha especializado en el seguimiento del rastro de la liebre. Esta labor la lleva a cabo por todo tipo de terrenos, aunque este perro es autóctono de una zona en la que el suelo se hace duro y casi inaccesible, quebrado por barrancos, lomar y pedrizas, y con abundante y cerrada vegetación. Esto nos dice mucho sobre la rusticidad y la dureza de la que hacen gala los ejemplares de esta raza. Estas excelentes aptitudes para la caza han conseguido que el Sabueso de Istria haya sido exportado con éxito de esta región a otras del país croata. Fuera de sus fronteras, son escasos los ejemplares que han salido de las fronteras croatas o eslavas para cazar en otros países, aunque sí se pueden ver ejemplares en exposiciones caninas austriacas y del norte de Italia.
Su origen lo encontramos en un tronco racial antiguo de sabuesos yugoslavos. Lo podemos comprobar al observar representaciones pictóricas como los frescos de la capilla de Santa María de las Rocas, en Beram, datados en 1474. El autor es Vincent de Kastav, que reflejó en las paredes de la capilla diferentes escenas de la vida de Santa María y Jesús, y en alguna de ellas aparece representado un sabueso autóctono. También lo encontramos en pinturas de Ticiano, a principios del siglo XVIII, así como en alguna crónica escrita por personalidades de esa misma época, como la realizada por el obispo Barick de Djakovo en 1719.
Actualmente, sigue cazando junto a los aficionados al rastro de la liebre y de animales de mayor tamaño, como el zorro, el jabalí o el venado, los mismos aficionados que han desarrollado este perro a través de una crianza dirigida a mantener y potenciar las aptitudes venatorias de este sabueso, y que lo plasmaron en 1924 con las primeras inscripciones de ejemplares con los que se regulaba la cría en el libro de orígenes de la raza, aunque el primer estándar redactado es bastante superior, de 1973, lo que prueba que siempre se cuidó más las cualidades de trabajo en el campo que la estandarización morfológica. La FCI reconoce la raza en 1949.
En cuanto a su carácter, se muestra dulce y muy dócil con el ser humano, tranquilo en casa y apegado a su amo, aunque en el campo, ante sus presas naturales, se convierte en un seguidor de rastros letal y entregado a la caza, enérgico, muy activo y apasionado. Su voz es una de sus grandes bazas, pues ladra con persistencia en un tono agudo y sonoro para “informar” al cazador cuando da con el rastro de alguna pieza y comienza a seguirlo.
Sabueso de Istria de pelo duro
Su origen es el mismo que el de su pariente de pelo corto, pero a mediados del siglo XIX se cruzaron algunos ejemplares de éste con Grifones Vendeanos franceses de pelo áspero con el objetivo de dotar al Sabueso de Istria de una voz parecida a la del sabueso francés. El resultado es una raza diferenciada con una constitución apropiada para la caza en Istria de liebres y zorros.
El libro de orígenes croata tiene constancia de inscripciones de ejemplares de la raza desde 1924. La FCI lo reconoció oficialmente en 1948, y en 1969 fue publicado su estándar oficial.
El blanco nieve domina como color de fondo en su manto, aunque cuenta con manchas de color naranja, como sucede en las orejas, que pueden presentar motas de este color, dejando de manifiesto la pureza racial de ese ejemplar. Sobre la frente se observa a menudo una mancha del mismo color en forma de estrella.
Su cabeza es alargada, de entre 20 y 24 centímetros, y muestra una expresión severa, con ojos oscuros y cejas tupidas. El cuerpo es ligeramente longilíneo.
Como hemos señalado, la voz gana en sonoridad, con una entonación media, aunque a menudo desciende hacia tonos más graves.
Sabueso del Valle de Save
También se le conoce como Jugoslovenski Povavski Gonic, pero cuando la antigua Yugoslavia se desintegró, tanto Eslovenia como Croacia solicitaron el reconocimiento de la raza como suya. El primero lo denominó sabueso de Posavec, pero cuando el reconocimiento le llegó a Croacia, la Sociedad Canina Croata le dio su nombre actual, aunque también se le conoce por sabueso de Posavina. Su nombre señala que la raza proviene del extenso valle de Save, una zona dominada por densos y extensos bosques del sureste de Zagreb.
ANTIGÜEDAD AUTÓCTONA
Como hemos visto en el caso del Sabueso de Istria, la raza pierde sus orígenes en la tradición canina de la región. La evolución, paralela a la de otras razas del mismo tronco genético, estuvo llevada de la mano de los cazadores, que apreciaron las virtudes de este sabueso y supieron desarrollar una cría encaminada siempre a la funcionalidad. Fue en el año 1955 cuando la FCI acepta la oficialidad de la raza, que ya había sido presentada a una exposición canina en 1924. Cinco años después, en 1929, se registran las primeras inscripciones en el libro de orígenes oficial. Pero el estándar con el nombre actual de Sabueso del Valle de Save no se redacta hasta 1969.
UN SABUESO PARA EL BOSQUE
La sensación que transmite este perro al observar su cuerpo es que se trata de un animal robusto pero sin que esto le reste nada de agilidad. Mezcla potencia con resistencia, fortaleza con ligereza, al más puro estilo de un atleta de medio fondo. Su altura a la cruz es de entre 46 y 58 centímetros, aunque el tamaño ideal para los machos es de 50 centímetros, y de dos centímetros menos para las hembras. Es de estructura longilínea, puesto que la longitud del cuerpo debe sobrepasar entre un 11 y un 13 por cien la altura a la cruz, algo ideal para mantener un buen ritmo de búsqueda ante las piezas más veloces, como la liebre o el zorro, en los que se ha convertido en un verdadero especialista, y en escenarios tan exigentes como los vastos bosques repletos de maleza espesa del valle del Save.
A esto contribuye una morfología muy adaptada a esta tarea, con un pecho largo, ancho y bien inclinado, un lomo de longitud mediana, ancha y musculosa, bien comunicada a una grupa también fuerte y redondeada. Su cola es una prolongación de la espalda, gruesa en la base, con forma de sable y con una longitud que alcanza hasta el corvejón.
Lo mismo sucede con sus extremidades, con unos huesos fuertes y bien aplomados, cubiertos de una musculatura bien esculpida. Los pies son redondeados, con los dedos juntos, almohadillas elásticas y resistentes y uñas gruesas y, preferiblemente, pigmentadas.
Todo esto le convierte en una gran opción para los cazadores de la región croata, aunque, como sucede con casi todos los sabuesos de esta parte de Europa, la raza no ha cosechado aún mucho éxito en su extensión fuera de esta zona. Estos cazadores han encontrado en él un perro dócil, enérgico, activo, muy apegado a la familia, fiel y cariñoso en casa.