Dinamarca
Última actualización 21/09/2010@10:12:17 GMT+1
Con la antesala que tuvimos con la exposición de Dinamarca, centrada en los rumores que sobre ella se vertían, las estrategias de boicot que circulaban por Internet, el veto a ejemplares a participar con colas y orejas cortadas, la distancia, la escasez de hoteles, etcétera, muchos éramos los que nos mostrábamos reticentes por el desarrollo y el resultado que tendría esta exposición. Y, dada la experiencia piloto que tuvimos todos con la pasada Mundial de Brastislava, se podría esperar cualquier cosa, estábamos expectantes.
Dicen siempre que las comparaciones son odiosas y creo que es cierto, porque pienso que no he visto hasta ahora nada referido a exposiciones mundiales comparable a esta de Dinamarca. Nada más llegar al parking privado para la prensa, pensábamos que habíamos llegado demasiado temprano o que realmente allí no había gente. Ni una cosa ni la otra, habíamos llegado en hora y la multitud era considerable. Lo que ocurre es que ante la inmensidad del recinto y la excelente distribución de los rines no se notaba la presencia apenas de perros y de participantes. Amplitud, silencio, limpieza, orden, control y organización fueron las primeras impresiones a la llegada al interior del recinto.
Si algún expositor tenia algún problema con inscripciones, allí tenía una cara amable que le atendía y se lo solucionaba. Si alguna firma comercial encontraba alguna dificultad técnica para su stand, la organización ponía los medios a su alcance para solucionárselo. Y del mismo modo actuaban con jueces y con la prensa.
LA MUNDIAL EN CIFRAS
Esta edición de la Exposición Mundial Canina ha registrado la cantidad de 19.354 ejemplares inscritos procedentes de 54 países, entre los cuales, el que más ha aportado, por supuesto, ha sido Dinamarca, con 3.866, seguida de Suecia con 2.972, Noruega y Finlandia, los países componentes de la liga nórdica.
El número de razas representadas fue de 345; los jueces que intervinieron, 81, y firmas comerciales representadas, un total de 210 representando a 21 países.
La raza más numerosa fue el Golden Retriever, con 350 ejemplares, seguido por el Labrador y el Bulldog Francés.
Un inmenso recinto en el que había habilitados diez magníficos halls en los que se incluían 61 amplios rings, 14 en exterior sobre un prado en el que se instalaron pequeñas tiendas para albergar a expositores y perros.
Todo indicado en planos a expositores y visitantes, pabellones debidamente señalizados, acogieron a más de 60.000 visitantes. En esta mundial de Herning ha habido amplitud en todos los aspectos, pasillos anchos, rings amplios, grandes espacios en el exterior, lo que evitaba una bulliciosa muchedumbre transitando por estrechos pasillos. Son tantos aspectos a tener en cuenta que quizás, entre tantos, alguno pase por alto. Una gran zona de acampada se habilitó para montar un camping con espacio para auto-caravanas, donde se instaló el máximo de servicios para que todos los usuarios tuvieran sus necesidades cubiertas, como baños y duchas, incluso para los perros.
Cada jornada comenzaba dando la bienvenida por megafonía a todos los asistentes, sonaba el himno danés y se daba el pistoletazo de salida para el comienzo de los juicios, empezando todos a su hora. Cada cinco metros encontrábamos paquetes de bolsas para recoger las heces de los perros. Todos los rings contaban con moqueta a lo largo y a lo ancho del mismo, con otro detalle: sin costuras ni uniones para evitar posibles tropiezos de los expositores. A diferencia de otras exposiciones, la oficina de prensa de Dinamarca quiso evitar el descontrol ya visto en otras ocasiones y solo aceptó prensa debidamente acreditada. En este aspecto, los fotógrafos pudimos hacer nuestro trabajo y éste se nos facilitó en todo momento por parte de un gran equipo de la organización con el que contamos en todo momento y pudimos fotografiar en el ring de honor con una zona habilitada para la prensa bajo la tribuna de los jueces.
También, cómo no, destacable la imagen de Jørgen Hindse, máximo responsable del Kennel Club Danés. Pudimos conocer a un presidente que disfrutó de su Mundial, cercano, participando en todo momento y nada estresado, prueba de ello fueron sus gestos, siempre acompañados de una sonrisa en su rostro dentro y fuera del ring de honor.