Texto: José Enrique Zaldívar Clínica Veterinaria Colores
Última actualización 27/09/2010@09:15:02 GMT+1
Por desgracia, la longevidad del perro no es muy larga con respecto a otros mamíferos, y en especial con respecto a la especie que los atiende y cuida, es decir, la humana. El tiempo no pasa en balde, y llegará un momento en que nuestros compañeros empezarán a presentar los "achaques" lógicos que son consecuencia del desgaste orgánico. Nos encontraremos entonces con algunas enfermedades que tomarán lo que llamamos un carácter crónico, y que, aunque en muchas ocasiones no van a provocar la muerte del perro, si hará necesario su correcto diagnóstico y su adecuado tratamiento para evitar un desenlace fatal antes de tiempo.
Libros Recomendados : EL VETERINARIO EN CASA ¡ Visita nuestra Tienda !
Pero, ¿cuándo podemos considerar que un perro es viejo? Generalizando, podríamos decir que a partir de los ocho años, pero esta consideración no me parece demasiado adecuada, ya que muchos perros, a esa edad, habrán recorrido únicamente la mitad de su vida.
LA EDAD Y OTROS FACTORES RELEVANTES
Podemos decir que la alzada es un parámetro sumamente importante para pronosticar la edad a la que probablemente morirá nuestro perro. Sabemos a ciencia cierta que un perro de talla pequeña vivirá más que uno mediano, y éstos, a su vez, más que los grandes o gigantes, pero no debemos olvidarnos de cuestiones tan importantes como la raza, en caso de que la tengan, la alimentación recibida a lo largo de su vida, las enfermedades que hayan padecido, los tratamientos que se les hayan dispensado para tratarlas y los cuidados que les hayan suministrado sus propietarios.
En muchos libros de divulgación aparecen unas tablas de correspondencia de edades, que sirven para trasformar la edad del perro con respecto a la nuestra. Antes, se decía que siete años de vida de un perro correspondían a un año de vida de un humano, pero esto no es cierto. Por lo general, los perros, al cumplir el año, han alcanzado la madurez sexual, y en muchos casos están completamente desarrollados.
CATARATAS
Si hacemos un repaso a los problemas orgánicos que pueden afectar al perro "entrado en años" y empezamos por los ojos, podemos referirnos a las cataratas, que son ni más ni menos que la opacificación del cristalino, que llevará a lo que se conoce como "nictalopatía", que es la dificultad para ver en condiciones de escasez lumínica. Tradicionalmente, las cataratas se han reconocido como "inmaduras" si sólo está afectado parte de el cristalino; "maduras" si todo el cristalino es opaco, e "hipermaduras" si ha ocurrido la licuefacción lenticular.
PROBLEMAS BUCALES
La cavidad bucal es otra de las zonas que se puede ver más afectada con el paso de los años. Es conveniente aprovechar las visitas de rutina al veterinario para que éste valore su estado y sugiera, si son necesarios, los tratamientos adecuados, que en la mayoría de las ocasiones pasarán por una profunda limpieza dental, y la instauración de una serie de pautas de obligado cumplimiento por parte del propietario.
EL CORAZÓN TRAS LOS AÑOS
Con respecto al corazón, es muy frecuente que cuando nuestro perro haya cumplido determinados años empiece a manifestar cierta fatiga después de esfuerzos de los que antes se recuperaba con suma rapidez. Evidentemente, esta circunstancia puede ser achacable a la edad o a determinados problemas osteoarticulares, pero si este cansancio va a acompañado de un sonido unas veces seco y otras húmedo que sale de su garganta, es recomendable una visita al veterinario.
AFECCIONES ENDOCRINAS
Entre los problemas endocrinos que nos podemos encontrar en los perros geriátricos, el más frecuente es la Diabetes Mellitus, que es ni más ni menos que, un disturbio metabólico de carbohidratos, grasas y proteínas causado por la deficiencia de insulina absoluta o relativa. Las consecuencias lógicas de este proceso serán: hiperglucemia (aumento del azúcar en sangre), glucosuria (presencia de glucosa en la orina) y presencia de polidipsia (aumento de la ingestión de agua), poliuria (aumento de la eliminación de orina) y polifagia (aumento de la ingestión de comida).
PRÓSTATA
Entre los trastornos que con relativa frecuencia nos podemos encontrar en los perros machos de cierta edad están los que afectan a la próstata. Así, podemos hablar de: Hiperplasia Prostática Benigna, Prostatitis/Absceso Prostático, Quistes Prostáticos, y Neoplasias Prostáticas.
La Hiperplasia (aumento de tamaño) es un fenómeno provocado por alteraciones hormonales, con aumento de la relación estrógeno/andrógeno intraprostático asociado con la edad.
INSUFICIENCIA RENAL CRÓNICA
Para terminar, haré referencia a una de las alteraciones más frecuentes que nos encontramos en los perros, una vez que llegan o están próximos a la vejez. La edad promedio de aparición son los ocho años. Más que una enfermedad en sí, se trata de una condición que se da a nivel renal, y que es conocida como Insuficiencia Renal crónica.