Última actualización 18/04/2011@08:10:32 GMT+1
Un perro que conquista a todo aquél que lo conoce, que triunfa en cada labor que se le encomienda y que demuestra un temperamento tan enriquecedor como sus aptitudes para el trabajo, no extraña verlo en lo más alto de las listas de los libros de orígenes oficiales como una de las primeras opciones de los amantes del perro. Desde hace décadas, el Golden Retriever es una de las razas más extendidas del mundo canino, acompañando a cazadores, cuerpos de seguridad, disminuidos como perro guía, como perro de asistencia, de rescate, detección…, o simplemente como un miembro más de la familia, siempre dispuesto a ofrecer su mayor tesoro, como leeremos en las páginas que siguen, que no es otro que su carácter.
Historia y desarrollo del Golden Retriever
Redacción
Inglaterra tiene el honor de haber creado y desarrollado una raza tan difundida y con tantas cualidades como el Golden Retriever. El cobrador dorado cuenta con una fecha en la cual todo comenzó. Fue en 1858 cuando un aristócrata del país anglosajón comenzó a sentar las bases sobre las que se construyó la raza: sir Dudley Coutts Marjoribanks, quien se convertiría y fue conocido como lord Tweedmouth. Este apasionado de los perros de caza compró el único cachorro amarillo de una camada de perros negros de la raza Wavy Coated Retriever. Este perro amarillo, nacido en la hacienda Guisachan, en el pueblo de Tomich, en Escocia, es el que los investigadores consideran como el ejemplar precursor de la raza.
EL CAMINO HASTA LLEGAR AL GOLDEN
Los libros de cría de Lord Tweedmouth fueron sacados a la luz por su bisnieto en 1952. Todo comenzó con el cruce de ese Wavy Coated Retriever amarillo, de nombre «Nous», con una Tweed Water Spaniel, una raza pequeña de color hígado y perro rizado muy empleado en Inglaterra y en Escocia gracias a sus magníficas aptitudes para el nado para ayudar a los pescadores, sobre todo en las orillas del río Tweed. Este perro se llamaba «Belle», y esta primera camada nació en 1868. Como se ha podido comprobar en sus diarios de cría, este lord utilizaba el método de linebreeding, lo que le llevó a cruzar esta primera camada con otro Tweed Water Spaniel con el objetivo de conservar el carácter de estos perros y su capacidad de trabajo en el agua, pero después se lanzó al outcrossing, incluyendo en su plan de cría a dos retrievers negros (un Wavy-Coated Retriever), un Setter Irlandés y un Bloodhound de color arena.
Con esta lista de razas, podemos imaginar el tipo de perro que andaba buscando lord Tweddmouth. Ante todo, un buen perro de caza, con una gran capacidad de cobro, tanto en tierra como en agua, que fuera capaz de desplegar un movimiento ágil al más puro estilo de los perros de muestra irlandeses, y que su nariz fuera también una baza a su favor. Con el Setter Irlandés, además del movimiento, se buscó asentar el color dorado.
En un primer momento, eran comunes los nacimientos de perros bicolores, negros y dorados o rojizos, pero la selección se encaminó a eliminar los tonos oscuros y conseguir un manto uniforme en base al color dorado.
Ya en 1903 fue aceptado el primer registro oficial de un Golden Retriever, incluyendo a este ejemplar en el mismo grupo en el que estaban los Flat Coat Retriever, bajo la variedad «dorado». Al año siguiente ya encontramos a un Golden obteniendo resultados en pruebas de campo. En 1908, otro lord, en esta ocasión lord Harcourt, presentó a sus perros a la exposición de ese año del Kennel Club Inglés, y no pasó mucho tiempo hasta que los primeros Goldens comenzaron a ganar en este tipo de certámenes de belleza, como ocurrió con «Culham Brass» y «Culham Cooper». Poco después, en 1911, se creó el Golden Retriever Club Inglés, llegándole a este perro el reconocimiento como raza totalmente independiente.
LA LEYENDA DEL PERRO DE CIRCO
En el tema de la creación de la raza también encontramos teorías que no se han basado en hechos probados y constatados, pero que han perdurado, más como leyenda o anécdota que como algo en lo que apoyarse a la hora de explicar los orígenes del Golden Retriever. Entre ellas, destacamos la que habla de la teórica llegada a Brighton de un circo procedente de Rusia. En él, un grupo de perros protagonizaba un número en el que desplegaban todas sus aptitudes y adiestrabilidad. Un noble inglés quedó prendado de estos canes y no cejó en su empeño hasta que su dueño le vendió alguno de ellos. En esta teoría se habla de un perro pastor de origen caucásico, de pelo claro y largo. A partir de este perro, siempre teóricamente, una cría con perros ingleses, sobre todo retrievers, daría origen al actual Golden. En cambio, no se ha podido determinar a qué perros rusos, del Cáucaso o incluso del Tíbet serían los que trabajaban en aquel circo.
Ese tesoro llamado “carácter”
Jaime Macías (Carnaval Dorado”)
El Golden Retriever está plenamente integrado en nuestras vidas, a todas las escalas. Resulta común en nuestra sociedad actual, no sólo por la cantidad de Golden tenidos como mascotas, sino porque es fácil encontrarnos uno en cualquier situación diaria, como perro de asistencia para personas ciegas, de detección de drogas o explosivos, de terapia para personas con problemas psicomotrices, de salvamento... Son innumerables sus nobles funciones, sin olvidar que el origen de su creación fue el de cobrar piezas de caza, actividad que a día de hoy sigue realizando, aunque es verdad que en menor medida. A nadie se le escapa, que detrás de esta abrumadora incorporación del Golden a las diversas facetas de nuestra sociedad actual hay un denominador común, su carácter, no sólo quienes tienen la suerte de tener uno como compañero son conocedores de su admirable carácter. Se le pueden atribuir múltiples adjetivos: afable, sociable, equilibrado, inteligente, obediente, dulce...
Quienes criamos responsablemente esta maravillosa raza somos conscientes de que el carácter típico del Golden Retriever es el tesoro más importante que debemos salvaguardar. Sabemos también que existe un factor hereditario que marca el carácter, el temperamento, sobre el cual y junto a las vivencias forjan el carácter de adulto, por tanto, es responsabilidad de todo criador perseverar en criar con ejemplares que tengan carácter típico; un ejemplo simple: si se cruza un macho dominante con una hembra dominante más de un cachorro de la camada probablemente tendrá en el futuro problemas de dominancia.
El trato y manejo de los dueños condiciona mucho el carácter del perro, pero mucho tiene que ver la predisposición (genética) de nuestro Golden para que nos dé problemas de conducta. Todo ello hay que tenerlo muy en cuenta a la hora de adquirir un cachorro que nos acompañará unos cuantos años y, por tanto, descartaremos cachorros de dudosa procedencia ya que nos será imposible conocer a sus padres. También sería importante que los particulares que decidan criar tomen conciencia de que hay que elegir bien a ambos padres, pues para bien o para mal esos cachorros contribuyen también a dar fama a la raza.
En algunas ocasiones (por desgracia para los apasionados de la raza), nos encontramos por la calle con algunos Golden incapaces de relacionarse con sus congéneres o con personas, agresivos, dominantes, independientes, esquivos... Es verdad que se ven en contadas ocasiones, pero es muy triste saber que detrás de la mayoría de estos casos una mala crianza deriva en esas carencias sociales.
Conseguir que cada cachorro satisfaga plenamente a sus dueños es el motor para seguir trabajando en un proceso de selección y socialización que da sus frutos, y saber que algunos de los cachorros pueden ayudar a personas se convierte en el orgullo de cualquier criador convencido de su trabajo.