Texto: José Enrique Zaldívar
(Clínica veterinaria Colores)Como es costumbre, un año más, hemos elaborado una recopilación en forma de un interesante artículo con las más relevantes actualizaciones sobre enfermedades y tratamientos concernientes a nuestras mascotas.
MIOCARDIO
- La determinación de la troponina I Cardiaca es un parámetro sanguíneo muy útil para el diagnóstico precoz de la miocardiopatía dilatada. En medicina humana, la determinación de la troponina se utiliza para la detección de infartos de miocardio. La detección precoz de la cardiomiopatía mediante un análisis de sangre resulta atractiva: mínimamente invasiva, fácil de realizar, tiene amplia disponibilidad y bajo coste.
VÓMITOS CRÓNICOS
- La ecografía del estómago se muestra cada día más útil para el diagnóstico en los perros con vómitos crónicos. Es éste un problema común en los perros que puede tener muchas causas. En algunos casos un cambio de dieta pueda solucionar el problema. En estudios realizados recientemente se ha demostrado que en el 27 por 100 de los casos, la ecografía de estómago ha permitido detectar linfoma o adenocarcinoma gástrico en perros con vómito crónico.
COLAPSO TRAQUEAL
- El diagnóstico del colapso traqueal, trastorno común en perros de raza miniatura de edades medias o avanzadas, es una anomalía estructural de la tráquea y se caracteriza por un aplanamiento dorsoventral del anillo traqueal de grado variable, que se acompaña de flacidez de la membrana dorsal de la tráquea.
CURVA FLUJO-VOLUMEN RESPIRATORIO
- Lo que se conoce como TBFVL, que es la determinación de la curva flujo-volumen respiratorio, se presenta como una alternativa inocua de diagnóstico a las pruebas anteriormente mencionadas. Esta prueba se utiliza en medicina humana como indicador de la función pulmonar para el diagnóstico y tratamiento de enfermedades de las vías respiratorias, y se ha realizado en perros con bastante éxito.
HIPOTIROIDISMO
- El hipotiroidismo es una endocrinopatía canina frecuente que se relaciona con múltiples síndromes neuropáticos periféricos. Existen varias manifestaciones clínicas de disfunción neurológica periférica, como son debilidad generalizada, tetraparesia difusa, neuropatías craneales aisladas o múltiples (con una aparente predilección del nervio facial, vestibulococlear y trigémino) y parálisis laríngea.
LEISHMANIOSIS
- El tratamiento farmacológico de la leishmaniosis canina es complejo. Todos los medicamentos utilizados para tratarla pueden inducir remisión temporal o permanente de los signos clínicos, pero ninguno es suficiente para erradicar la infección.
TRIGLICÉRIDOS Y EL SCHNAUZER MINIATURA
- La presencia de niveles de triglicéridos altos en sangre de forma primaria (idiopática) es una patología frecuente en el Schnauzer miniatura que se ha estudiado en Estados Unidos. La incidencia de hipertrigliceridemia era de un 32,8 por 100 en esta raza. Se ha sugerido que existe un mecanismo hereditario, pero las bases genéticas de este trastorno no se han identificado.
ANEMIA HEMOLÍTICA
- La anemia hemolítica inmunomediada canina es una enfermedad hematológica frecuente. Se trata de una enfermedad primaria o secundaria, aunque la mayoría de los casos son primarios o idiopáticos (de causa desconocida). El tratamiento habitual hace necesario el uso de glucocorticoides y otros inmunosupresores. La mortalidad estimada en este tipo de casos es del 50 al 70 por 100 durante las dos primeras semanas de tratamiento. La complicación más frecuente en estos casos es el tromboembolismo en forma de trombosis venosa o de tromboembolismo pulmonar, hasta el punto que se relaciona con el 80 por 100 de las muertes. La mayoría de los perros con esta enfermedad experimentan hipercoagulabilidad de la sangre, por lo que el uso de fármacos antitrombóticos debería reducir la tasa de mortalidad.
HIGIENE BUCO DENTAL
- El cuidado de la higiene buco dental es esencial en el perro a partir del cambio de dentición, que se produce, según el tamaño de la raza, entre los tres meses y medio y los cuatro meses y medio. Una vez que aparece la dentición definitiva, conviene acostumbrar al perro al cepillado de dientes por lo menos tres veces por semana.