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Hemeroteca :: Edición del 01/12/2011 | Salir de la hemeroteca

España (VIII)

Ratonero Bodeguero Andaluz y Gos Rater Valencià

Ratonero Bodeguero Andaluz y Gos Rater Valencià

Texto: Antonio López Espada

Tenemos la gran fortuna de poder disfrutar de dos perros ratoneros que fueron desarrollados en dos regiones de nuestro país que les cedieron su nombre: el andaluz y el valenciano. Dos perros que tradicionalmente han cumplido funciones de vital importancia en la vida y la economía rural, pero que cuando las exigencias sociales han cambiado y han llevado la vida hacia entornos más urbanitas, se han adaptado a la vida moderna y cumplen con lo que los nuevos tiempos imponen a los perros, ya sea en casa, haciendo compañía a la familia, o en el monte, acompañando a los aficionados a la caza de conejos y liebres.
• Ratonero Bodeguero Andaluz
El nombre tan descriptivo de este perro nos dice mucho sobre sus orígenes y acerca de la función que le ha sido asignada desde tiempos antiguos. El Ratonero Bodeguero Andaluz es un perro que nació en la comarca de Jerez de la Frontera, en Cádiz.

Pero comencemos con la primera de las palabras que componen su nombre. Esta raza ha destacado desde sus inicios junto al hombre a la labor de controlar o exterminar roedores y otras alimañas allí donde fueran necesarios. En este punto abordamos la segunda de las palabras: “Bodeguero”, que hace referencia a los enclaves en los que solía trabajar el Ratonero, las bodegas, tanto de los navíos comerciales como las vinícolas, aunque también era común encontrarlos en graneros, pajares, almacenes, naves industriales o en los hogares andaluces.

ORIGEN Y PRIMEROS PASOS
Los investigadores apuntan al Fox Terrier de Pelo liso como el perro que dio origen al Ratonero. El comercio que existía a finales del siglo XVIII entre Jerez y las Islas Británicas también acercó al Terrier británico en un número elevado, lo que propició que estos perros llegados a Cádiz, que pudo cruzarse con perros autóctonos, aunque también se defiende una postura totalmente contraria que sostiene que la comarca jerezana se convirtió desde entonces en el mejor reducto genético del antiguo Fox Terrier de pelo liso, que aquéllos perros que llegaron hace más de dos siglos se han mantenido tal cual llegaron.

Aquel carácter típico en los terriers británicos fue muy valorado por los andaluces, que vieron en su gran predisposición para la caza de roedores y alimañas un verdadero tesoro contra estas plagas, tan comunes en aquellos años.

El color blanco predominante en su manto fue una máxima en la selección y cría de la raza. La razón la encontramos en que los roedores y alimañas aumentan su actividad en las horas de menos luz y en los lugares más recónditos de bodegas, graneros, almacenes…, lo que lleva al Ratonero a hacer lo mismo. El color blanco permite que se le pueda controlar mejor en condiciones de poca luminosidad.

Cuando comienza el siglo XX la cría selectiva había definido la raza, con una base morfológica en relación muy estrecha con los el Fox Terrier, pero el desarrollo que ha experimentado en la zona gaditana le ha llevado a afianzar un carácter equilibrado, muy acostumbrado al trabajo en equipo con ejemplares de su misma raza o con otros perros, ideal para la vida en familia, pues estamos ante un perro fiel y alegre, con una capacidad de adaptación muy destacable a cualquier tipo de situación o de lugar en el que vivir.

A su vez, tenemos que considerar que se trata de una raza inquieta y que necesita bastante ejercicio físico. Mantiene una actitud de constante atención, siempre atento a cualquier ruido o movimiento. Tampoco olvidemos que su capacidad para la caza de roedores es algo muy fijado en su ADN.

La adaptación que mencionamos le ha llevado a dedicarse con éxito a la caza menor. Son ya muchos los cazadores que lo utilizan en la caza del conejo y la liebre, ya que su fino olfato y su tenacidad le llevan a encontrarlos en lo más intrincado del monte. Es un cazador que utiliza el olfato, pero también la vista, además, es muy rápido y ágil, lo que le permite moverse por cualquier tipo de entorno de manera muy efectiva.

• Gos Rater Valencià
Si nos remontamos al siglo XVI, encontramos unos pequeños perros en el litoral levantino dedicados al control de roedores en el entorno rural. Bajo nombres como canis villaticus o gos de l’horta (perro de la gente del campo o de la huerta) había perros de reducido tamaño pero grandes cazadores de ratas y ratones, así como de conejos o alimañas que también alertaban de la cercanía de intrusos.

Doscientos años después, ya en el siglo XVIII se les empieza a conocer con el nombre de gos albelloner, o perro de acequias, y muchos se referían a ellos como los “perros pequeños que ladraban a los que pasaban por allí o que tenían la intención de entrar en alguna casa”. Pero la cualidad esencial de la raza fue la que acabó dándole el nombre. Se le ha conocido como Ratador Valencià, Gos Ratoner Valencià, Rateret…, como descripción de la labor que mejor sabe desempeñar esta raza.

En cuanto a su origen, se ha acudido a varias teorías que explican la aparición de la raza como tal. El cruce de perros autóctonos con terriers ingleses (Fox Terrier y/o Toy Terrier) es una de las más repetidas, pero los expertos en la raza no le dan mucho crédito debido a que la presencia por aquellos tiempos de perros ingleses en el litoral levantino no fue tan importante como para colaborar en la creación de una raza canina.

Además, el Gos Rater Valencià no es un perro del tipo Fox (cazador de zorros), ni Terrier (perro de caza en madrigueras). Lo que no se ha llegado a concretar es de dónde viene la raza, cómo ha evolucionado y llegado a ser lo que hoy es.

La historia reciente de la raza señala varias fechas como las más relevantes en el asentamiento definitivo del Gos Rater Valencià entre nuestras razas autóctonas. En 1994 se celebra la primera concentración de criadores y ejemplares, con un registro de 23 perros que registró Francisco Ricart Martínez dentro de la Exposición de Valencia de ese año. El camino hasta conseguir el reconocimiento de la raza (estándar número 407 RSCE), muchos son los que han colaborado con trabajo y esfuerzo. Por ejemplo, María José Cárcel realizó un estudio morfológico de la raza en una tesis doctoral sobre la raza que ha guiado a criadores y apasionados de la raza. En el año 2003 el Gos Rater ya presentaba una población suficiente ajustada al prototipo de estándar racial, se presentó la primera solicitud de reconocimiento oficial ante el Comité de Razas de Ganado de España de la Consellería de Agricultura, Pesca y Alimentación de la Generalitat Valenciana, instancia que fue aprobada. Sin embargo, no fue hasta el año siguiente cuando se publicó la Orden que reconoció de manera definitiva la raza y su estándar oficial.

DE CAZADOR DE RATAS A PERRO DE FAMILIA
Este perro ha mantenido a raya a las ratas que pretendían establecer colonias en cuadras, graneros, almacenes, granjas…, pero también se ha especializado en la caza de ratas de agua o ratas del arroz en los entornos ribereños de la Albufera valenciana. La finalidad fue culinaria, pues en épocas de hambruna se acudía a estos grandes roedores (más de veinte centímetros de longitud) para acompañar a los arroces de las paellas. La temporada de caza de la rata de agua se prolongaba entre septiembre y febrero, y se ha mantenido en el paso del tiempo, y hoy aún se pueden ver agricultores que acuden a los arrozales con sus perros y su cachaba (un artilugio similar a un gancho de hierro que termina en punta) El Gos Rater Valenciá es el encargado de sacar a la rata de su madriguera o escondrijo hacia una red que es posicionada estratégicamente. El agricultor, cuando esto sucede, la remata con la cachaba.

Pero la actualidad cinegética le ha incluido en el grupo de perros valorados por el cazador de conejos, debido a la pasión que muestra por la caza de pelo.

Fuera del ámbito venatorio, la raza goza de un momento de gran aceptación por parte de los que buscan en él la mera compañía. Muchos valencianos y españoles han descubierto en este perro un gran compañero en el día a día. Su carácter destaca por ser muy alegre, siempre atento a lo que sucede a su alrededor, por eso siempre fue un gran perro ladrador cuando debía serlo, avisando de la llegada o cercanía de un intruso. No le gustan los extraños y suele recelar de ellos, pero con su familia muestra mucho cariño y disposición a la hora de complacer.

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