Última actualización 23/01/2012@09:05:19 GMT+1
“Laika” e “Iza” son dos perras especialistas en el rastreo de cebos envenenados, y han comenzado a trabajar en Las Quintanillas, en el Valle de Valdeolea (Campoo) en la búsqueda de pruebas que puedan conducir a la identificación del envenenador de al menos 24 animales, nueve de ellos milanos reales, que tiene muy preocupados a los vecinos de la región. Estas perras, que pertenecen al Servicio Cinológico de la Guardia Civil, se han desplazado desde Madrid para prestar apoyo a los agentes del Seprona
El autor de estas acciones se enfrenta a dos penas. Según el Código Penal, en el artículo 327, puede ser castigado con entre dos meses y cuatro años de prisión. Por la Ley de Cantabria de Conservación de la Naturaleza, decreto 120/2008, con una multa de entre 60.101 y 300.500 euros.