web analytics
cabecera
Hemeroteca :: Edición del 01/03/2012 | Salir de la hemeroteca

Bull Terrier

Bull Terrier
El siglo XIX fue el que vio el alumbramiento del Bull Terrier, como sucedió con muchas otras razas. Los orígenes de esta raza coinciden con una terrible necesidad: conseguir un perro de pelea menos corpulento que los antiguos Bulldogs Ingleses, más ágiles, pero que mantuviera su temeridad, su resistencia al dolor. La herencia del antiguo Bulldog y del Black and Tan Terrier se cruzó con razas en las que el color blanco fuera un gen dominante, como el Dálmata o el hoy extinto terrier blanco inglés. No se conoce el punto exacto en el que las cabezas comenzaron a tomar esa forma alargada y ovoide. Se ha conjeturado con que se pudo recurrir a razas como el Borzoi o algún Collie para darle esa forma, tan diferente a aquellos primeros Bull and Terrier. Parece que 1917 fue el año en el que queda registrado un ejemplar con un perfil craneal que carecía totalmente de stop, el perro fue “Lord Gladiator”. Desde entonces, se trabajó para alejar a aquellos perros belicosos de esos orígenes y se consiguió criar con una base de perros que, morfológicamente, no dejaban a nadie indiferente y que, además, acompañaban al ser humano ofreciendo una fidelidad a toda prueba y un carácter cariñoso con ellos y con los otros perros.
¿Quo vadis, Bull Terrier?
Guillem (La Gran Misae Bull Terrier)

Estamos en una época de globalización, en cuestión de segundos sabemos los resultados de una exposición del otro lado del mundo. Sin que el ayudante del juez haya tenido tiempo de entregar el diploma a los propietarios, podemos ver y conocer perros y a sus hijos y sus pedigríes continuamente, todo es extremadamente más fácil que hace años atrás, cuando el correo ordinario era la forma de conocer perros o si no, simplemente viajar hasta los grandes criadores para ver y conocer a sus perros. Aunque también es mucho más fácil caer en la trampa de usar el perro de moda, el último campeón o cegarnos sólo en una característica: la marca de la raza, lo que nos hace diferentes de los demás, el logo, la señal, el toque de distinción, el perfil. Todos los que amamos esta raza sabemos más o menos de dónde venimos, sabemos qué o quién somos o, al menos, deberíamos, pero lo que me gustaría aclarar, sobre todo a la gente nueva en la raza, es que hay un estándar al que deberíamos ser fieles y, aunque está escrito y bien claro, es extremadamente subjetivo y, por lo que voy viendo en rines de España, Europa y en la meca de la raza, llamada Reino Unido, tenemos tendencia a alejarnos de nuestro pasado. Mi idea con este artículo no es dar lecciones de cría a nadie, sino recodar de dónde venimos, para qué fue creado el Bull Terrier y, sobre todo, saber el por qué de unas características que nos hacen diferentes a otras razas.

LOS INICIOS DE LA RAZA
Todo empezó alrededor de 1835 cuando se prohibieron las peleas entre perros y otros animales en Reino Unido. Pero el dinero que movían las apuestas y todo el negocio que lo rodeaba no paró, aunque dada la dificultad de meter un oso en una taberna, se optó por seguir con las peleas ahora entre estos perros grandes, fuertes y toscos usados para “pelear” contra toros, leones, osos u otros grandes animales. Pero los perros usados en un principio eran muy grandes y pesados, muy potentes, eso sí, pero lentos y una vez mordían bien al rival, se convertía en un tira y afloja que no divertía a estos “buenos” ciudadanos británicos. Los promotores de la época, pensaron que cruzar terriers con esos tanques podría hacer más “interesantes” las peleas, dada su agilidad, tenacidad y velocidad. Y así se hicieron los primeros cruces entre los antiguos perros de pelea, con los terriers de la época, lo que hizo nacer lo que en esa época se llamó Bull and Terrier, que, a la vez, eran mucho más fáciles de mover y transportar.

Este Bull and Terrier era mucho más ligero, ágil, rápido y terrier en definitiva, que los antiguos Bulldogs o perros de pelea, pero mantenían la fuerza, el poder y la resistencia al dolor de sus parientes. Las peleas clandestinas continuaron durante años, pero en 1850 un tal James Hinks empezó a buscar un tipo de Bull and Terrier más homogéneo, dado que hasta entonces, había mucha disparidad entre los diferentes individuos dependiendo del tipo de cruce del que venían. Hinks seguramente usó el Old White Terrier y el Manchester Terrier, con toques de Perdiguero de Burgos y Dálmata. Nunca lo sabremos, pero lo que sí está claro es que a partir de ese momento se empezó a hablar del Bull Terrier, un Bull and Terrier, mucho más homogéneo y de color blanco, un perro fuerte para la época, tenaz, ágil y elegante a la vez. Un detalle importante es que a partir de esta separación del perro tosco y grande y, sobretodo cruzando con los terriers, Collies, Borzois o Galgos, el Bull Terrier empezó a alargar la cabeza e introdujo lo que sería más adelante la gran marca de la raza, es decir, la falta de stop, marcado aún en esa época, pero que cada vez se iría perdiendo más.

El Kennel Club formalizó el primer estándar en 1888 y desde entonces ha ido evolucionando con la prohibición de cortar orejas, la introducción del color, la separación del estándar y el miniatura y, sobre todo, el perfil.

PECULIARIDADES DE LA RAZA: LA CABEZA
Vamos a centrarnos en la cabeza, el estándar dice: “Larga, fuerte y profunda hasta la punta del hocico, pero no tosca. Vista de frente debe tener la forma de un huevo y estar completamente llena; su superficie libre de depresiones o hendiduras”. Actualmente estamos buscando sólo perfil, lo que yo creo es que hacemos una mala interpretación del estándar, es decir, éste habla de forma de huevo, pero de la cabeza vista de frente. Una cabeza de Bull Terrier tiene que estar llena, el hocico tiene que ser fuerte y ancho, estamos sacrificando nuestras cabezas para ganar perfil, hay que tener muy clara esta diferencia. No tenemos medidas establecidas, pero deberíamos tener en cuenta que, al menos, la anchura del morro debería ser el 50 por 100 de la anchura del cráneo, dimensiones que son menores en la mayoría los bulls actuales, sobre todo en las hembras. La cabeza de un Bull Terrier no debe tener forma de triángulo, es una pelota de rugby, vista de frente es casi redonda, con un maxilar inferior ancho. Especialmente debajo de los ojos y desde estos hacia el hocico, es aquí donde más sustancia perdemos, donde más debemos trabajar para llenar. Debemos dejar atrás los terriers usados antaño o Whippets y Galgos, de ese tiempo debemos recuperar solamente la mandíbula poderosa que sujetaba un animal grande de los antiguos Bulldogs. Mandíbulas estrechas nos llevan a colmillos mal colocados o dentro del paladar, otro gran mal actual.

Volvamos al perfil, la vista lateral del bull, el estándar dice: “Vista de perfil, se encorva suavemente hacia abajo desde el colmo del cráneo hasta la punta de la nariz”. Sin duda la cabeza debe tener curva, perfil, pero este debe ser suave y limpio. No es una casualidad, no es un capricho del Kennel Club, una cabeza extremamente curvada es inoperante, es antinatural, ya dejando aparte las funciones básicas como la alimentación o el ejercicio. Este tipo de cabeza hace que casi no tenga conexión entre vista y boca. Volvamos al pasado, al inicio de la raza, un Bull Terrier con un perfil exagerado tiene que levantar la cabeza para morder, dejando libre todo el cuello, con lo que esto significa, obviamente estoy absolutamente en contra del maltrato y de las peleas, ya sea entre perros u otros animales, pero debemos tener siempre presente que salimos de la pelea y Hinks quiso mantener estas características para un perro de belleza y compañía. Por otro lado, la cabeza debe ser larga y con un buen “roman finish”, no debemos sacrificar la longitud y profundidad para ganar fuerza, tiene que ser un todo por igual, larga, fuerte, ancha y profunda, pero sobretodo llena.

SU CUERPO
La cabeza es quizá la característica más notable del Bull Terrier, pero no debemos olvidar el cuerpo, siempre acorde con la cabeza, manteniendo la misma fuerza y sustancia, pero sin perder agilidad y destreza, una vez más debemos recordar nuestro triste pasado en las peleas clandestinas, pero teniendo claro que somos el gladiador de las razas caninas. Vamos paso a paso, el pecho, hombros y cuello, en conjunto, es una parte primordial en la estructura del Bull Terrier. La angulación debe ser la justa y exacta, no superior a 90 grados entre el húmero y escápula, que aunque difícil de ver por una persona inexperta, se puede apreciar mejor palpando un poco. A simple vista con una angulación superior a esta, tendremos la sensación de que los hombros están muy adelantados si los miramos de perfil, en cambio, un Bull Terrier con los hombros más retrasados dará más sensación de potencia y más consistencia y tendrá el pecho que cae ligeramente por debajo del codo. Más arriba, el cuello debe ser largo y naciendo más allá del nivel del codo o de la musculatura del hombro. Visto de frente un bull debe tener unos brazos que bajan como poderosas columnas hasta el suelo y que se redondean en el pecho. Sólo con esta visión deberíamos ver si es macho o hembra. La pisada es de gato y sobretodo absolutamente paralela y mirando al frente.

El cuello fuerte y largo termina y empieza la espalda, que debe ser corta, pero fuerte y ancha y en perfecta armonía con cabeza y patas. El costillar redondeado, pero sin ser un perro gordo u obeso, hay que saber diferenciarlo bien. Estamos hablando una vez más de un perro atlético, ni de un corredor de fondo ni de un velocista de corta distancia, siguiendo con el paralelismo, un bull podría ser un corredor de mil o dos mil metros aun siendo bueno en la corta distancia. Y claro para impulsar este cuerpo hacen falta unas buenas extremidades posteriores, fuertes y musculadas, pero una vez más, nunca habrá buen impulso si no hay buena angulación y buena rodilla. Hoy en día, hay tendencia a criar perros con las angulaciones demasiado rectas, lo que perjudica al movimiento y la sensación de fuerza. Para hacernos una idea, un bull bien plantado es tan fácil como tratar de que mire hacia arriba o adelante y mantenga los corvejones perpendiculares al suelo..., así veremos realmente su estructura.

Un gladiador adaptado a la vida moderna
Jesús Garcia y Galina Kolomizeva (Caballero Blanco)

Mucho ha sido escrito sobre las antiguas razas caninas. Cada una de ellas tenía su utilidad, desde cazador, guardián, hasta ser un artista del circo. Hablando de Bull Terrier, muchos amantes de esta raza estarían de acuerdo conmigo si digo que es un perro muy especial. En primer lugar, destaca su aspecto tan particular y extravagante. Esta característica la viene de su curioso pasado. El nombre “gladiador” de las razas caninas pertenece solo al Bull Terrier. Como sabemos, nuestra raza ha sido criada para la lucha entre perros en el siglo XIX, en la vieja Inglaterra. A día de hoy no hay una utilidad para un perro que sin pensar ataca a cualquier hermano canino o animal de cuatro patas. Prohibición de las peleas existe desde hace mucho tiempo y el Bull Terrier, por su valentía, inteligencia y extravagancia ahora tiene una digna utilidad como un perro de compañía. Nosotros queremos un perro fuerte, con una espontanea expresión de sus sentimientos, muchas veces travieso, alegre, pero nunca agresivo con un ser humano. El inseparable instinto de lucha se corrige con una educación acertada. Hoy tenemos a un excepcional perro de pelea que no lucha. Para los amantes del Bull Terrier ahí radica el encanto. Como dijo en su día un gran admirador y conocedor de raza, el doctor Kurt Glavatz, es similar a lo que es un coleccionista de armas, siendo a la vez una persona de carácter bonachón y pacífico.

A muchos de nosotros nos hace mucha gracia ver cuando un cachorro Bull Terrier gruñe o intenta morder a un perro adulto y grande que multiplica el tamaño del pequeño peleón. Pero el error más grave es consentirle este comportamiento. En el futuro, esta “valentía” puede traer ataques cada vez más serios acordes con la edad y madurez del cachorro. Es imprescindible prestar la máxima atención a cualquier indicio de la agresividad de nuestro Bull Terrier. Hay que hacerle entender que los demás perros tienen los mismos derechos que él. No hace falta retirar nuestro cachorro si él se acerca a otro perro con buena fe y ganas de jugar. Esta acción puede ser interpretada por él incorrectamente como un posible peligro o agresión por parte de otro perro. Es mejor dejar a los dos que se acerquen, se conozcan como con cualquier perro de otra raza. Pero hay que estar atento a la mínima señal de agresividad y, si ésta se presenta, retirar al perro inmediatamente.

Algunos dueños de Bull Terrier favorecen la agresividad de sus perros cuando ellos mismos se ponen nerviosos o demuestran miedo ante la situación. El perro puede ponerse más nervioso si siente que su dueño se asusta de otro perro.




¿Te ha parecido interesante esta noticia?   Si (6)   No(0)
Compartir en Google Bookmarks Compartir en Meneame enviar a reddit compartir en Tuenti

Foro(s) asociado(s) a esta noticia:

  • Bull Terrier

    Últimos comentarios de los lectores (3)

    1469 | Edgar - 15/10/2012 @ 06:34:19 (GMT+1)
    Amo esta raza, recuerdo desde pequeño queria un bullterrier los veia en reportajes, en television, en un parque lo recuerdo muy bien, pero el costo que manejan me impedia tener uno, siempre tuvimos perros hasta la fecha, ya ahora con mis hijos he tenido la oportunidad de tener uno que adopte y se murio por una lesion intestinal, y ahora otro llamado Baxter el cual tiene un año recien cumplido. Cuiden de esta Raza no la peleen y si tienen oportunidad de realare uno a gente responsable aganlo como ami me hubiera gustado tenerlo de pequeño. Saludos
    1408 | Pedro - 28/03/2012 @ 23:56:25 (GMT+1)
    Excelentes perros los bull terriers yo poseo un macho de 4 años puro es standar y una hembra mezclada con creo pit bull,son ambos muy buenos animales y muy protectores con l a familia y guardan muy bien l a casa.,los recomiendo a todo aquel que le gusten estos perros es decir terriers tipo bulls.
    1399 | belen garcia - 03/03/2012 @ 19:38:53 (GMT+1)
    Precioso reportaje.Yo tengo dos y los adoros por como son y ahora leyendo este numero me puedo considerar una enamorada aferrima a la raza
  • Comenta esta noticia (Login)
    Normas de uso
    • Esta es la opinión de los internautas, no de ElMundodelPerro.net
    • No está permitido verter comentarios contrarios a la ley o injuriantes.
    • La dirección de email solicitada en ningún caso será utilizada con fines comerciales.
    • Tu dirección de email no será publicada.
    • Nos reservamos el derecho a eliminar los comentarios que consideremos fuera de tema.