Ya sabemos que el verano no es un momento propicio para bajar la guardia en cuanto al cuidado de nuestras mascotas se refiere. Entre otras cosas, hay que prestar especial atención a la comida para que no se produzcan intoxicaciones y a la temperatura para evitar que sufran un golpe de calor. Pero también, y más si nos vamos de vacaciones a un sitio desconocido para ellas, debemos extremar la vigilancia si no queremos experimentar la sensación que supone perder a nuestro mejor amigo.
Lógicamente, tenemos que tomar todas las medidas que estén a nuestro alcance para evitar que esto suceda; algunas reguladas por ley y, por tanto, de obligado cumplimiento. Así ocurre con el microchip, una herramienta que puede ser vital para encontrar a un perro extraviado.
Pero, si a pesar de haber sido muy cuidadosos, nuestro amigo ha conseguido escaparse, debemos mantener la calma y actuar con sentido común. Primero nos volveremos locos buscándole por la zona en la que ha desaparecido.
Debemos ponernos en contacto con el Archivo de Identificación de Animales de Compañía –que es donde se almacenan los datos que contienen el microchip- para avisar de su desaparición. Podemos hacerlo llamando nosotros mismos o a través de nuestro veterinario. En la cartilla del animal encontraremos los números de teléfono y el número del microchip que nos solicitarán. Asimismo, tendremos que acudir a la Policía Municipal para denunciar la pérdida antes de que transcurran 48 horas y quedarnos con una copia de la denuncia. Con ello, evitaremos que nos acusen de abandono.
Tampoco está de más insertar anuncios en los periódicos locales e intentar que aparezca en algún programa de radio o televisión. Existen, igualmente, un gran número de portales en Internet en los que podemos introducir los datos de la mascota y consultar, asimismo, los perros que han sido encontrados en las últimas horas.
Uno de los que más actividad genera es Animales Perdidos y Encontrados España (
www.facebook.com/animalesperdidosyencontradosespaña) pues en sus tres años de vida puede presumir de haber recuperado a casi 2.000 mascotas extraviadas. Además nos dan consejos sobre cómo evitar que se produzca esta situación y qué hacer en caso de haber llegado a ella. Susana Moreno Marín, una de las fundadoras de esta página, nos cuenta que la idea surgió porque “nosotros perdimos un perro y nos dimos cuenta de que en Internet no había ningún sitio donde poder difundirlo, por eso creamos esta página”. Y el funcionamiento no puede ser más sencillo: “Lo único que hay que hacer es meterse en la página y publicarlo en el muro”. Una foto reciente del animal y un pequeño texto que indique el nombre, una breve descripción y el lugar donde lo hemos perdido será suficiente porque, según Susana, “las difusiones funcionan. Creo que, ahora mismo, publicar este tipo de cosas en Internet es muy recomendable”. Desde luego, no hay más que recorrer los álbumes con los que cuenta esta página para darse cuenta del alto número de perros que han sido encontrados gracias a ella y a la colaboración de los usuarios.
Pero además, nunca hay que perder la esperanza y, por ello, es importante volver a la zona donde se perdió el animal e ir ampliando el área de búsqueda según pase el tiempo.