Última actualización 18/09/2012@11:06:42 GMT+1
Más del 20 por 100 de los perros sufren esta enfermedad hereditaria que provoca deformación de la articulación de la cadera, artrosis, dolor e importantes problemas de movilidad. Detectarla antes de que se manifieste permitirá tomar medidas a tiempo para controlar su evolución. Por ello, Bioibérica Veterinaria, tras varios años de investigación, ha desarrollado Dysgen®, un chip de ADN que permite, a partir de una simple muestra de sangre, determinar la predisposición genética del perro a desarrollar displasia de cadera. Según los marcadores genéticos, clasifica el ADN como predisposición genética mínima, baja, mediana o alta. Hasta ahora, era preciso anestesiar el perro y realizar una radiografía cuando en muchas ocasiones la displasia ya se había desarrollado. Dysgen® ya está disponible para Labrador Retriever y en un futuro próximo estará disponible para otras razas caninas.