Texto: Nacho Sierra (terapeuta de conducta del Hospital Veterinario Mediterráneo de Madrid) www.nachosierra.es
Es corriente que muchos padres, sobre todo primerizos en perros y en niños, se hagan la pregunta y surjan dudas e inseguridades al respecto. Por desgracia para los canes, son muchos los ejemplares regalados o, en el peor de los casos, abandonados como consecuencia del miedo de algunos padres a que el animal resulte nocivo para el bebé, tanto por el peligro de que pudiera agredir al niño como por la posibilidad de que le contagie enfermedades.
Muchas mujeres embarazadas o a punto de dar a luz experimentan una especie de rechazo transitorio hacia el perro con el que han convivido siempre. Esto tiene una explicación natural que viene dada por los muchos cambios hormonales y psicológicos que experimentan las mujeres en estado y que puede llevarlas a cambiar ciertas actitudes con respecto a su vida habitual.
Ante esta situación, debemos racionalizar y poner los medios para que el perro no se convierta en un problema ni para el hijo ni para los padres, y que todo transcurra con normalidad. Un buen perro equilibrado, educado y sano, puede ser el mejor amigo de nuestro hijo.
CONDICIONES DE UN BUEN PERRO “CANGURO”Si generalizamos, podemos asegurar que el buen perro “canguro” es aquél que aglutina “las cuatro S”: sano, sociable, seguro y sumiso.
- Sano: el animal debe estar vacunado, desparasitado tanto interna como externamente, bañado y cepillado con la asiduidad necesaria.
- Sociable, es decir, un perro amigable con los desconocidos.
- Seguro que no tenga miedos y se muestre equilibrado en el contacto con los niños en general y humanos.
- Sumiso: su grado de dominancia debe ser bajo desde el punto de vista hormonal o, en caso contrario, dicho nivel de dominancia debe estar perfectamente controlado y anulado por los padres en contacto familiar.
Introducir un nuevo miembro en la familia siempre debe ser acometido de forma adecuada para que no se produzcan reacciones de rechazo en el perro veterano o de exceso de interés con el nuevo miembro.