El sábado por la mañana una treintena de personas se reunieron en el jardín de una finca para escuchar al animador. A través de ejemplos precisos e intercambios constantes, José Antonio menciona algunos valores fundamentales respecto a la relación entre el perro y su guía, su propietario, he aquí lo esencial:
- El perro es el espejo del hombre.
- Su guía debe, por lo tanto, mostrar una actitud positiva y serena.
- Por esto, debe, en todo momento, canalizar sus emociones con el fin de no transmitírselas a su perro.
Fue muy interesante volver a escuchar que el propietario tiene la misión de enseñar y que lo debe hacer en un cuadro armonioso. En ningún caso se trata de controlar al perro ni de crear conflictos.
METERNOS EN LA PIEL DEL PERROActo seguido José Antonio propuso a cada uno vivir una experiencia única: Nos permitió penetrar durante unos minutos en el cuerpo y la mente de un perro de nuestra elección, de colocar nuestras piernas en sus patas traseras, nuestros brazos en sus patas de delante, nuestra cabeza en la suya y de visualizar de esta forma lo que esta nueva identidad ve, siente, hace o no. Fue una experiencia maravillosa, puesto que no sólo permitió enumerar las necesidades en las emociones de la vida compleja de nuestros perros, sino que también dio la palabra a cada uno de nosotros, una palabra a la vez divertida y emotiva.