Última actualización 20/02/2013@07:37:36 GMT+1
Fuerza, poder, potencia, agilidad, elegancia… Son cualidades que adornan a la raza que traemos a estas páginas. Este portento físico se completa con un carácter que parece haber evolucionado para emplear toda su energía en complacer a su dueño. Es feliz cuando trabaja, en cualquiera de las muchas disciplinas en las que puede hacerlo, lo que le convierte en el perro ideal del dueño deportista o amante de las actividades al aire libre.
HISTORIA Y ORIGEN
María Eugenia Aparicio Ruiz y José Ignacio Alonso Gutiérrez (Blood of Kings)
El origen del American Stafford es un poco enigmático, ya que no se conoce un registro exacto de su aparición. Desciende de otra raza muy popular, el Staffordshire Bull Terrier. Los inicios se sitúan en Inglaterra, en el condado de Staffordshire, que era conocido por la producción de perros de calidad, pero el nacimiento definitivo tuvo lugar en Estados Unidos, debido a la importancia de los intercambios comerciales y humanos, además de la inmigración de trabajadores británicos de las zonas industriales deprimidas que se establecieron en los Estados Unidos, propiciaron la exportación de numerosos bull and terrier y entre los colones escoceses era muy apreciado el “Blue Paul” cuya característica más llamativa era su color azul oscuro.
A la llegada de estos perros, sobre el año 1870, se siguió criando bajo diversos nombres. Pronto se les fue bautizando con las denominaciones locales como half and half, pit dog o yankee terrier, pero popularmente se conocían como Pit Bull Terrier. Estos perros estaban tan de moda entre la población ya que principalmente se usaban para peleas y a sus dueños no les interesaban su belleza ni su carácter, en lo único que estaban interesados era en su valor combativo y su gran disposición para ganar pero, no solo se usaban para las peleas, también eran destinados a la guarda y custodia de casas y ganados.
En 1898 se fundó el United Kennel Club, en el que se comienza a inscribir a los perros de tipo Pit, donde se intentó hacer un estándar, un patrón racial de homogeneidad morfológica.
Pero no fue hasta el año 1936 cuando un grupo de criadores de Michigan decidió que la única forma de que estos perros no fueran involucrados sólo en peleas era conseguir que el American Kennel Club reconociera la raza. Esto no fue un trabajo fácil, ya que muchos de los miembros del AKC tenían muchos prejuicios y desconfianza ante los perros de tipo Pit.
Finalmente, y tras muchos intentos, estos miembros consiguieron que la gente resaltara la belleza y se opusieran a los combates. El AKC se rindió a sus argumentos y se publicó el estándar de la raza (el cual sigue inalterado actualmente), tomando el nombre de Staffordshire Bull Terrier. A partir de este momento se crean dos líneas: por un lado, la oficial, obtenida gracias a un riguroso proceso de selección basada en las directrices y orientada hacia la firme oposición de todo tipo de combates; por otro, el Pit Bull Terrier.
El cruce del American Stafford Terrier con el Pit Bull Terrier quedó terminantemente prohibido desde 1955.
A partir de 1972, los aficionados empezaron a sustituir este nombre por el que se conoce actualmente American Staffordshire Terrier, para no confundir sus perros con los ejemplares que se criaban en Inglaterra, ya que con el paso del tiempo la raza había evolucionado y había que diferenciarlos.
En la primavera de 1940, un grupo de aficionados dirigidos por Wilfred T. Brandon, fundó el Staffordshire Terrier Club of America, organización que fue aceptada como miembro del AKC. Pronto se encargaron de redactar un estándar y la cría y las exposiciones empezaron adquirir una gran popularidad. Las primeras exposiciones fueron patrocinadas por el Staffordshire Terrier Club, junto con el internacional Kennel Club de Chicago, y superaron las 50 inscripciones.
Actualmente ésta es una de las razas que más adeptos e inscripciones registra en las exposiciones caninas. Muchos de los mejores criaderos de toda Europa se basan en líneas de sangre, actualizándolas y realizando cruces de los cuales poco a poco se quiere conseguir el perro perfecto, pero todo basándose en los antecesores.
American Staffordshire Terrier, carácter y personalidad
Francisco Chiquero & Francisco González (Bluelimit Kennel)
Nos gustaría comenzar este artículo definiendo al American Staffordshire Terrier como una raza con un carácter realmente increíble. Su valentía y su lealtad son las características más destacadas, pero posee muchas más cualidades que hacen de él un perro que a nosotros nos gusta llamar “todo terreno”.
Un American Staffordshire estará dispuesto a afrontar cualquier reto que su propietario le proponga y siempre intentará contentar a su dueño. También posee una especial delicadeza hacia los niños, ya que ve en ellos unos compañeros de juego llenos de vitalidad.
Es un perro potente, equilibrado, obediente y muy cariñoso pero también es un animal con un temperamento fuerte y, por lo tanto, es muy importante que el propietario de un American Staffordshire Terrier, desde que este es cachorro, le proporcione una educación adecuada, ya que para que nuestros perros sean equilibrados es básico que los propietarios seamos lo más responsables posibles. Así que no caigamos en el error de creer que un perro aprende por sí solo, ya que si queremos que nuestro compañero sea equilibrado y obediente debemos enseñarle unas pautas correctas de comportamiento y marcarle unos límites.
Otra de las cualidades a resaltar en el American Staffordshire es que a pesar de su lealtad infinita hacia su dueño, es un perro que si por una causa determinada tiene que cambiar de propietario aceptará perfectamente el cambio sin ningún tipo de problema, y esto es una característica a tener muy en cuenta, puesto que demuestra la personalidad y el temperamento equilibrado que posee está raza.
Creemos que cuando se habla del American Staffordshire Terrier, las tres cosas más importantes deberían ser carácter, tipo y salud. Por lo tanto, un American Staffordshire sin el carácter adecuado, sin el tipo correcto o sin la salud deseada pierde toda la esencia de la raza.