www.elmundodelperro.net

Nacen y mueren jugando…

Foto: Nauzet González Rodrígue.
Ampliar
Foto: Nauzet González Rodrígue.
Si hay algo que define a nuestros animales domésticos es su ansia por jugar durante toda su vida. Gracias al juego, el cachorro aprende a vivir, a hallar su puesto en la jerarquía familiar y a comunicarse con sus hermanos. Más tarde cuando abandone el entorno “natural” para vivir con sus nuevos dueños, esperara siempre poder expresarse por medio de los mismos juegos.

Nuestros perros son como niños desde su nacimiento hasta su muerte. Cuando viven en condiciones óptimas –buena comida, ausencia de peligros y angustias– guardan un afán innato por el juego.

Se comprende que el perro adulto, feliz y seguro se convierta en un jugador. Sólo así se olvida toda preocupación jerárquica. A cambio, el que es sumiso o busca la dominación del hombre o de sus congéneres no buscara la diversión. Un perro que le invita a perseguirle o a tirarle una pelota o un palo es equilibrado.

Es importante que perdure el juego entre amo y perro para que no desaparezca una cierta complicidad entre ambos.

EL COMPORTAMIENTO TIPICO DEL PERRO
Para divertirse entre sí los perros deben empezar por conocerse. Tras los primeros contactos –olfativos, relación de fuerza, etc. –suelen entablar el juego. Bajan la parte anterior del cuerpo, patas estiradas mientras la parte posterior permanece alta. El rabo está erguido, la cabeza baja. No hay que pensar que esta posición es sumisa: es una cierta invitación a saltar, correr y comunicar.
Foto: Sara Martín López.

Esta pose típica puede ser acompañada de ladridos agudos y cortos, alegres y excitados. Es frecuente también que uno de los perros aporte al otro un palo que… no se dejará robar: el juego consiste precisamente en perseguirse bajo cualquier pretexto.

Los perros de gran talla se encogerán frente a los más pequeños y llegarán incluso a acostarse para demostrar su buena fe y su ausencia de agresividad.

Con los hombres no tienen necesidad de hacer tanto “teatro”, pues libertad de jugar durante horas comunicación es más directa, más basada sobre la mirada y la voz que sobre el gesto. Tenemos que saber responder regularmente a las invitaciones “infantiles” de nuestro amigo para saber detener a tiempo el juego antes de que el animal se tome la la libertad de jugar durante horas o de negarse a obedecer.

COMO DETENER EL JUEGO
Para que el juego no llegue a menguar la autoridad del amo hay que saber calcular diversiones de cinco a diez minutos, luego de las cuales se volverá a una relación más jerárquica.

Detener el juego con brusquedad es un error: el perro no puede entender los límites acordados por el hombre. No soportará pasar de la alegría a la severidad: eso le desequilibra y culpabiliza al animal, impidiéndole relajarse durante el ocio. Es para él como para nosotros: el equilibrio depende de una continuidad y de una lógica en el comportamiento diario.

¿Te ha parecido interesante esta noticia?    Si (3)    No(0)
Compartir en Google Bookmarks Compartir en Meneame enviar a reddit compartir en Tuenti

Comenta esta noticia (Login)
Normas de uso
  • Esta es la opinión de los internautas, no de ElMundodelPerro.net
  • No está permitido verter comentarios contrarios a la ley o injuriantes.
  • La dirección de email solicitada en ningún caso será utilizada con fines comerciales.
  • Tu dirección de email no será publicada.
  • Nos reservamos el derecho a eliminar los comentarios que consideremos fuera de tema.

Portada | Hemeroteca | Búsquedas | [ RSS - XML ] | Política de privacidad y cookies | Aviso Legal
El Mundo del Perro - © 2015 Todos los derechos reservados
www.elmundodelperro.net
Contacto
Cibeles.net, Soluciones Web, Gestor de Contenidos, Especializados en medios de comunicación.EditMaker 7.8