Última actualización 17/01/2008@10:56:52 GMT+1
Fue en los campos de caza de Italia, del sur de Francia y de España donde se desarrolló, en el siglo XVII, la casta predecesora de los perros de muestra actuales como un tipo canino especializado.
Los cazadores, dadas las rudimentarias armas de las que disponían en aquella época, necesitaban que los perros que les acompañaban fuesen absolutamente silenciosos. Así, en el momento en el que el animal localizaba la presa debía quedarse totalmente inmóvil, con la cabeza erguida, la cola hacia arriba y el cuerpo rígido señalando el punto exacto donde había detectado el olor. Esto permitía al cazador cargar el arma de nuevo con toda tranquilidad, pues el perro no espantaba a la presa con su movimiento y sólo avanzaba cuando se le daba la orden, lo que nos da idea de la sorprendente disciplina de estos animales. Entre los perros de muestra, se suelen hacer dos divisiones generales: tipo británico y tipo continental. Los bracos pertenecen a este último tipo y su nombre deriva del vocablo francés “braque” y de su denominación italiana “braco”. El Braco de Auvernia, el Braco Francés en sus dos tipos –Gascuña y Pirineos-, el Braco del Bourbonnais y el Braco Saint Germain están reconocidos por la FCI y sus estándares se recogen en el Grupo 7, que reúne a los perros de muestra, dentro de la sección 1, como corresponde a los perros continentales.