Última actualización 17/01/2008@14:47:37 GMT+1
Las enfermedades del aparato respiratorio, y en particular las que afectan a bronquios y pulmones, son numerosas y en muchas ocasiones muy difíciles de diagnosticar.
A veces se trata de procesos agudos que tienen una rápida remisión, pero en otras nos encontramos con enfermedades de curso crónico que acompañarán a nuestro perro durante una gran parte de su vida y que necesitarán por tanto una gran atención. Lo cierto es que la mayoría de ellas provocarán en ellos síntomas muy similares, y únicamente será a través de diversas pruebas como los veterinarios podremos establecer un diagnostico acertado y, como consecuencia, podamos instaurar un tratamiento adecuado. Entre las pruebas que debemos realizar ante un problema cuyo origen suponemos que se localiza en bronquios o pulmones, se encuentran los análisis rutinarios de sangre, que deben incluir un hemograma y una bioquímica completa. Las radiografías de tórax son en muchas ocasiones indispensables, aunque a veces su realización será muy laboriosa, en especial si la dificultad respiratoria que presenta el perro nos impide una manipulación adecuada. A veces será necesario establecer un tratamiento para intentar mejorar la ventilación y hacer después las radiografías. Una buena auscultación nos permite muchas veces acercarnos al problema.