Última actualización 26/02/2008@11:08:05 GMT+1
El Dogo Alemán es un gigantón que conoce su fuerza, aunque a veces sorprenda y parezca no ser consciente de su tamaño y peso al querer que lo cojamos en brazos, al subirse encima buscando cariños y caricias. La elegancia en las líneas que dibujan su cuerpo y, sobre todo, su cabeza, parece acompañarle también en su interior.
Es un perro tranquilo, que parece meditar sobre todo lo que sucede a su alrededor, que no emitirá ese ladrido seco y sonoro, poderosamente sorprendente ante cualquier ruido de la calle, sino cuando sea estrictamente necesario. Su nobleza y gran corazón le llevan a colocarse como un gran perro de familia, atento siempre a su dueño, respetuoso con las visitas y buen compañero de otros animales. En su larga existencia, este perro ha sido empleado para el combate, la caza o la defensa personal. Actualmente se dedica exclusivamente a tareas de vigilancia si bien es muy apreciado por su belleza y cordialidad. El Dogo Alemán no es una raza artificial ni ha surgido por el cruce más o menos afortunado de otras razas sino que es un perro con muchos siglos de historia aunque sí es cierto que la cría selectiva le ha hecho más dócil.