Última actualización 25/02/2008@11:24:18 GMT+1
Históricamente, los sabuesos han estado sometidos a un férreo control por parte de los grandes propietarios que guardaban con mucho celo a las razas de su territorio y rara vez las cruzaban con ejemplares de países vecinos. Sin embargo, el Anglo-francés de caza menor y el Gran Anglo-francés tricolor son dos ejemplos que escapan a esta norma.
Dos bellas razas que lucen el típico pelaje de sabueso y que aún son muy utilizadas y muy apreciadas en su país de origen después de un cuidadoso programa de cría. Por su parte, el Beauceron ha sabido evolucionar desde sus tiempos de pastor y defensor del rebaño hasta convertirse en un gran perro guardián después de probar su valía ayudando al ejército en las dos grandes guerras. Su aspecto es feroz, en especial cuando se le recortan las orejas para que queden en punta, aunque, dado que en la actualidad estas mutilaciones no suelen estar bien vistas, se le dejan en su forma natural, lo que le confiere un aspecto más dulce. Es valiente y muy inteligente, pero si no está bien tratado puede ocasionar problemas. Bien educado se convierte en un compañero fiel y leal, siempre deseoso de complacer a su amo, que podrá controlarle con tan sólo una palabra. Para conseguirlo, el adiestramiento debe ser suave, constante y cariñoso, con mucho ejercicio y contacto con el amo.