Raza del mes
Última actualización 21/04/2008@16:54:06 GMT+1
El Caniche es una raza canina que encierra quince posibilidades si combinamos su extensa gama de colores con la variedad de tamaños que puede presentar. Sin embargo, detrás de tanta multiplicidad encontramos un perro con unas características únicas que ha desempeñado cualquier trabajo que podamos imaginar junto al hombre.
Su nombre francés, Caniche, se podría traducir como “perro de los patos” ya que procede de la palabra cane (la hembra del pato); mientras, en Alemania se le conoce como Pudel (del verbo puddeln, que significa chapotear) y en Italia le bautizaron como Barbone (barbudo). De origen incierto, los estudios sobre esta raza realizados por varios especialistas recogen que, durante muchos siglos, el Caniche y el Barbet fueron un solo animal. De esta manera, cuando en el siglo XVIII el conde de Buffon cita a este perro en sus obras lo llama Barbet-Caniche
Una de las cualidades que más se ha resaltado siempre en el Caniche es su gran capacidad de aprendizaje y retentiva. Se han publicado muchos estudios que lo encumbran entre las razas que mejor y más rápido aprenden de todo aquello que les rodea y de lo que se les enseña. Quizá el que más eco ha tenido en el mundo canino sea el realizado por Stanley Coren, que encargó a 200 jueces de trabajo del American Kennel Club que realizaran un mismo test para estudiar la respuesta de individuos de 79 razas distintas.
Ese test se componía de pruebas de inteligencia observacional, de resolución de problemas de diferente complejidad, con exámenes de aprendizaje y de atención, mediciones de memoria a corto y largo plazo, incluso evaluación de la capacidad de manipulación de objetos por parte del perro o de comprensión del lenguaje humano.
Sus conclusiones tras recibir los datos de estas pruebas otorgaron al Caniche la segunda mejor puntuación de esas casi ochenta razas, sólo por detrás del Border Collie.
De esta forma, según Coren, el Caniche necesita menos de cinco ejercicios para entender órdenes nuevas, cuenta con capacidad de recordar sin necesidad de practicar las pruebas repetidamente y es capaz de responder a la primera orden en el 95 por ciento de las veces.
La mayor expansión territorial que ha experimentado el Caniche en su dilatada historia ha sido consecuencia de la aplicación de sus muchas virtudes, reconocidas en un primer momento por los artistas y titiriteros itinerantes, nómadas del espectáculo que llevaron consigo al más comediante de los perros: el Caniche. Por ejemplo, su gran predisposición al salto y realizar todo tipo de cabriolas con el mínimo entrenamiento le llevó a exhibirse allí donde hubiera alguien que pagara por ver a un perro realizar proezas nunca vistas en su especie, como atravesar aros ardiendo, realizar saltos sobre brasas o bailar acrobáticamente al son de la música. Su morfología también debía ajustarse al objetivo de atraer la atención de todo aquél que lo mirase trabajar. De esta forma, la estructura tradicional del perro cazador, generalmente longilíneo, evolucionó hacia un perro cuadrado y compacto que necesitaba una gran potencia de salto y una agilidad explosiva, dejando atrás unas cualidades físicas basadas en mejorar la resistencia que permitiese un duro trabajo durante largas horas en el campo y en el agua. El Caniche es un perro juguetón y simpático, llegando a ser muchas veces un auténtico payaso. Debido a este carácter divertido, se suelen elegir como compañero de juegos de los niños. Es un perro sociable, con ganas de jugar, pero de gestos delicados y nada agresivo.