Última actualización 19/05/2008@16:34:51 GMT+1
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Tras Francia, le toca el turno a Gran Bretaña. En sus impresionantes paisajes rurales y campestres han tenido y tienen el privilegio de desarrollar su labor los intrépidos y cabezotas terriers -en su mayoría perros de madriguera-, los simpáticos setters -perros de muestra-, sabuesos atléticos como el Foxhound o de talla pequeña como los míticos Beagles y los útiles Collies –perros pastores de ovejas-. Pero este país tampoco escapó a la moda europea de los espectáculos sangrientos en los que los perros debían luchar contra otros animales o contra sus propios semejantes. El Bulldog o el Bull Terrier son dos ejemplos de canes que soportan este pasado oscuro aunque, afortunadamente, se han transformado en apreciados animales de compañía. Profundizar en el conocimiento de todas las razas servirá para comprender la evolución de la sociedad y analizar el comportamiento del hombre con respecto a los animales y a la naturaleza. Dos Terriers y un Lebrel inauguran el repaso a las razas británicas.
En su gran mayoría, los valientes, alegres, audaces y duros Terriers se desarrollaron en las Islas Británicas. Son perros poderosos de pequeño tamaño pues su cometido era cazar alimañas, a menudo persiguiéndolas bajo tierra. De ahí su nombre, que procede de la palabra latina “terra”, que significa tierra. Se usaban para controlar ratas en granjas, cuadras y en el hogar; limpiaban los pastos de plagas buscando las madrigueras de los tejones o los zorros; sacaban a las nutrias de sus escondites en parajes rocosos y eran extremadamente habilidosos para atrapar serpientes, marmotas y comadrejas. Su carácter duro, además les convertía en excelentes guardianes del hogar. Actualmente, la FCI reconoce más de una treintena de razas Terriers y, tanto en esta Federación como en el American Kennel Club, disponen de un grupo propio. Sin embargo, no todos los Terriers se incluyen en la misma categoría, pues hay algunos que se consideran perros de compañía. Por su parte, los esbeltos, alargados y rápidos lebreles que localizan la presa mejor con la vista que con el olfato, son los perros de pura sangre más antiguos ya que su origen se remonta a más de 5.000 años atrás. Aunque el nombre más usado actualmente para describir a este grupo en Gran Bretaña es el de sighthounds.
. Yorkshire Terrier:
Esta raza es un claro ejemplo de Terrier que comenzó como perro de trabajo y que, en la actualidad, se considera perro de compañía a pesar de que conserva el típico carácter de sus antepasados. Hoy es uno de los canes más populares del mundo pero su origen fue producto de la Revolución Industrial. Es una raza fabricada por el hombre que evolucionó a partir de Terriers locales de aquella época. Su nombre inicial fue Broken-haired Scotch Terrier y hasta 1870 no fue bautizado como Yorkshire Terrier, aunque también ha sido conocido como Halifax blue, Blue and Tan terrier o Yorkshire blue and tan Terrier.
. Skye Terrier:
Procedente de la isla de Skye, al norte de Escocia, en un primer momento fue llamado Terrier de la isla de Skye. Hay quien sugiere que esta raza, existente desde hace varios siglos, podría haberse originado cuando en le siglo XVII los Bichones malteses supervivientes del naufragio de embarcaciones españolas se cruzaron con Terriers locales. Otros sugieren que pequeños perros estilo Basset se cruzaron con los locales. Su labor consistía en cazar alimañas en sus madrigueras y, en estos días como perro de trabajo, era un animal de pelo duro y áspero famoso por su coraje al perseguir a sus presas hasta escondites subterráneos ayudado por sus cortas patas.
. Lebrel Escocés (Deer Hound):
La familia de los lebreles es una de las más antiguas del planeta pero no se sabe exactamente cómo y cuándo aparecieron estos perros en Escocia. La teoría más extendida es que llegaron con los fenicios aunque hay quien apunta que fueron los celtas los que los introdujeron en Gran Bretaña. Allí evolucionarían hasta alcanzar su morfología actual influidos por el particular clima escocés. Inteligente y amigable, se muestra muy apegado a su amo. Si realiza el ejercicio suficiente será un perro tranquilo y discreto. Según la FCI, este perro es noble y amistoso; obediente y fácil de entrenar por su disposición a complacer; dócil y de buen carácter que nunca se muestra sospechoso, agresivo o nervioso y que se comporta con una dignidad tranquila.