Walter Scott resumió en pocas frases una reflexión que responde a una pregunta que todos los que estamos o hemos estado en algún momento cerca de un perro nos hemos hecho: “Algunas veces he meditado sobre el por qué de la corta vida de los perros y he llegado a la conclusión de que la causa final no es otra que la compasión por la raza humana; pues si sufrimos tanto por la pérdida de un perro al que hemos tratado durante diez o doce años, ¿qué sería de nosotros si vivieran el doble de tiempo?
Para el que muchos señalan como creador de la novela histórica escocesa, el perro lo da todo por su amo, incluso su propia vida, para que el dolor causado por su muerte no sea tanto debido a lo temprano que llega ésta. Desde luego, cuando pienso en cualquier perro esta explicación me parece más creíble que las que la biología nos ha dado, porque nadie que tenga conocimientos sobre el perro puede dudar que este animal lo dará todo por su familia. Y es que son muchas las ocasiones en las que el perro no ha dudado en poner su vida en peligro por ayudar a quien le ha acogido en su hogar y lo comparte con él, convirtiendo la teoría romántica de Scott en algo totalmente real. Éste es el caso que hemos conocido recientemente en esta redacción. Nuestro colaborador Juan Carlos de Burgos nos ha hecho llegar una historia en la que un perro de Pastor Alemán salvó a su dueña de un criminal sin escrúpulos.
En la XLI Exposición Monográfica de la delegación de Valencia-Castellón del RCEPPA, de la que publicamos la crónica en las páginas de este mismo número de esta revista, se celebró un acto muy emotivo en el que se condecoró con una medalla al perro de raza Pastor Alemán llamado “Xurco de Los Cipreses”. Este perro es merecedor de estos honores debido a que unos meses atrás fue víctima de una agresión con un arma blanca que le alcanzó los pulmones. Todo sucedió cuando un individuo abordó a su propietaria en un parque mientras paseaba a “Xurco”, que no dudó en protegerla exponiéndose a la puñalada y logrando hacer huir a tal individuo. Gracias a este acto heróico, “Xurco” –discúlpenme si repito demasiado el nombre de este animal, pero creo que la ocasión bien lo merece- salvó a su dueña de un atroz acto delictivo que hubiera tenido para ella consecuencias irreparables. Por cierto, “Xurco” se encuentra perfectamente.
Gracias a “Xurco” y a Juan Carlos por compartir con nosotros esta noticia. Ahora es cuando más pienso en el sentido de otra célebre frase de Scott incluida en su obra El Talismán. Se la dejo aquí para que reflexionen conmigo:
“Un perro que muere cumpliendo con su deber vale más que un hombre que sobrevive a su deserción”.