Así será el año de los parásitos externos
Texto: José Enrique Zaldívar
Última actualización 21/04/2009@12:16:54 GMT+1
Después de un invierno extremo, en el que la climatología ha recuperado su "status", será interesante observar cómo se comportan las pulgas y las garrapatas, parásitos externos de nuestros perros, que hacen su aparición cuando el "calorcito" empieza a aparecer y cuyo desarrollo depende en gran medida de las condiciones ambientales.
Libros Recomendados :
LA SALUD DE SU PERRO
EL CHOQUE DE CULTURAS
¡ Visita nuestra Tienda !
Podemos decir que las infestaciones por pulgas de los perros y del ambiente en que viven son procesos frecuentes. Es sumamente importante saber que las pulgas son responsables de la producción y transmisión de varias enfermedades en el ser humano y sus mascotas.
LAS PULGAS
La pulga que ocasiona más problemas es Ctenocephalides felis, la pulga común en el gato. El 92 por 100 de las pulgas encontradas en el perro son de la especie felis. La pulga pasa por cuatro estadios en su desarrollo. Es frecuente que nos preguntemos la razón de que, a pesar de utilizar pipetas y collares en nuestros perros, algunos estén, por desgracia, parasitados. La verdad es que no es lo mismo prevenir que curar. Quiero decir que no es lo mismo instaurar un tratamiento para evitar que las pulgas parasiten a nuestro perro, que acabar con ellas cuando se han instalado en él y en el hogar. No es lo mismo evitar que las pulgas se suban a nuestros perros que hacerlas, por así decirlo, bajar.
Esto es fácil de entender si os digo que, en cualquier momento, un 57 por 100 de las pulgas son huevos, un 34 por 100 son larvas, un 8 son pupas y sólo alrededor del 1 por 100 son adultas. En función de la temperatura y de la humedad, su ciclo de huevo a adulto puede verse completado en 12 días o tardar 174. De ahí el planteamiento que hacía en la introducción. Podemos decir que las condiciones ambientales ideales para que la pulga desarrolle su ciclo en el menor tiempo posible son: 70 por 100 de humedad relativa y 35º C de temperatura.
La pulga deposita sus huevos (0.5 milímetros) sobre el perro, desde donde caen al suelo, y entre uno y diez días después eclosionan, provocando la salida de las larvas (2 milímetros). Como tienen fototactismo negativo (huyen de la luz), se desplazaran a los lugares más oscuros del hogar (debajo de los muebles o electrodomésticos y entre las fibras de la moqueta o alfombras). En el exterior se localizarán en las zonas de umbría, y debajo de los arbustos, árboles y hojas. Las temperaturas superiores a 35 ºC y por debajo de los 3ºC durante más de 40 horas al mes también tienen efectos negativos para su supervivencia. Las larvas se transforman posteriormente en pupas, estado en el que permanecen de cinco a nueve días. En este estadio y en el posterior, el de pulga emergente, se encuentra protegida por un capullo, que es sumamente resistente a los insecticidas. Una vez que la pulga emerge, se convierte en un parásito que se alimentará de la sangre del perro en pocos segundos. Es capaz de taladrar la piel del hospedador y succionar su sangre. Ingieren unos 14 micro litros de sangre al día. La falta de este alimento (sangre) provocará su muerte en dos días. Podemos decir que en cuanto la pulga adulta comienza a alimentarse de sangre, comienza también su capacidad reproductiva. Uno de los graves problemas que la pulga puede provocar en nuestros perros es lo que se conoce como dermatitis alérgica por picadura de pulgas (DAPP). Se trata, sin lugar a dudas, de la afección dermatológica veterinaria más frecuente en el mundo. Los últimos avances en la investigación de esta enfermedad parecen indicar que la exposición intermitente favorece la aparición de DAAP, mientras que la exposición continuada tiende menos a causar hipersensibilidad. Comienza con la picadura de la pulga. La saliva de ésta, contiene determinadas sustancias que darán lugar a que el perro se rasque, lama y muerda su piel como repuesta al intenso picor que va a sentir.
Las moquetas, camas, sofás y zonas de descanso del perro deben asegurarse y, si es posible, lavarse. Si vive en el exterior (jardín), debe limpiarse la vegetación muerta. Las piretrinas, los piretroides, la rotenona y los carbamatos son algunos de los productos que se utilizan con frecuencia en la lucha contra las pulgas.
En el interior de casa, el mejor método de administrar los productos es la pulverización manual por un profesional o por el dueño. Esto permite que el producto sea aplicado directamente en las áreas más frecuentadas por los animales. Es muy importante que cuando sean aplicados, los muebles sean movidos para asegurarse de alcanzar las áreas de migración larvaria. Los aerosoles para uso ambiental o formadores de niebla suponen un recurso más económico que tener que contratar un servicio profesional.
GARRAPATAS
Casi todos sabemos lo que es una garrapata, y estoy seguro de las que habréis visto. Podemos decir que el interés por ellas y las enfermedades que transmiten ha experimentado un auge en los últimos años. Sabemos, gracias a diversos estudios, que en España el comportamiento de las garrapatas no es uniforme. Quiero decir que su presencia en nuestro territorio es diferente en el tiempo, en función de la zona geográfica en la que se encuentre nuestro perro. Mientras que en las zonas mediterráneas y del interior se mantiene el "clásico" ciclo de actividad primaveral y estival, existe una amplia franja que abarca toda la cornisa Cantábrica, Galicia, Navarra y parte del norte de Castilla, en la que se aprecia una marcada actividad invernal. Ello es debido a que las especies que intervienen en el parasitismo al perro son distintas.
V
Ahora sabemos que, mientras Rhipicephalus sanguineus (RS), la garrapata común del perro, suele tener una actividad predominantemente estival, Dermacentor reticulatus (DR) es activa algunos meses antes y prefiere zonas húmedas para su desarrollo y supervivencia. En estas zonas húmedas, aparece en verano la RS, que se ha adaptado perfectamente a la supervivencia en el interior de las construcciones del hombre y que está colonizando amplios territorios del norte peninsular.
Por otro lado, se ha encontrado una tercera especie de garrapata de inmensa importancia en los parasitismos del perro llamada Rhipicephalus turinacus (RT). Esta garrapata se asocia con rumiantes, pero tiene una elevada tendencia a parasitar a los carnívoros domésticos y silvestres. Se ha encontrado en muchos perros que viven en zonas rurales o que pasan mucho tiempo fuera de zonas urbanas o en el campo.
El cambio de las costumbres sociales con la construcción de viviendas en las zonas periurbanas o el mayor tiempo que dedicamos a las actividades en contacto con la naturaleza, hacen que, como ocurrió en su momento con la leishmaniosis, nuestros perros deban ser protegidos más temprano contra este peligroso parásito. Por lo tanto, podemos decir que la protección contra las garrapatas debe ser puesta en marcha bastante antes de que llegue el verano, especialmente en aquellos lugares en los que las condiciones climáticas se tornan favorables para la supervivencia de otras especies de garrapata como hemos explicado antes.
Es muy importante que tengamos en cuenta la mayor importancia que cobran cada día enfermedades como la babesiosis, la ehrlichiosis, fiebre maculosa de las Montañas Rocosas, la hepatozoonosis o la borreliosis de Lyme, de las que hablaremos en un próximo artículo. En la actualidad, se cuenta con una vacuna para prevenir la enfermedad de Lyme.
Los perros con infestaciones importantes o recurrentes se pueden tratar con fipronil o permetrina aplicada en aerosol, en baños o en forma tópica. El tratamiento tendrá sólo eficacia máxima si se repite con frecuencia. Los collares de amitraz o de deltametrina también son útiles para promover que las garrapatas se desprendan o para prevenir su adherencia. La selemactina, aplicada una vez al mes, también de ha mostrado eficaz. Ante una gran infestación en el hogar o en jardines, se hará necesario en la mayoría de los casos la contratación de servicios profesionales. Lo más recomendable es que, a partir del mes de marzo, hagamos una visita a nuestro veterinario para que decida qué producto o productos son los más adecuados que debemos utilizar hasta, al menos, el mes de noviembre. Atención especial a los perros que habiten en zonas con mar, que deberán ser protegidos contra las pulgas durante todo el año, y a aquéllos que lo hagan en las zonas mencionadas en el apartado de las garrapatas, que deberán ser protegidos contra ellas mucho antes de que lleguen los meses de verano.