Una alzada a la cruz de 80 centímetros e incluso más alta permite a un perro desempeñar labores tan exigentes como la guarda de ganado y de propiedades haciendo uso tan sólo del poder de la intimidación. Las más temidas fieras se han mostrado siempre reticentes a la hora de si quiera acercarse a un gran rebaño trashumante custodiado por Mastines Españoles. Como comprobaremos en las páginas que siguen, esta raza se ha configurado tanto exterior como interiormente para acompañar al ser humano y poner a su servicio su fuerza, su potencia, pero también su docilidad y gran carácter.