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Enfermedades de la glándula mamaria

Texto: José Enrique Zaldívar

Enfermedades de la glándula mamaria
En el artículo de este mes me voy a referir a las patologías que afectan a las glándulas mamarias, unas enfermedades que son muy comunes en nuestras perras y que debemos conocer a fondo para reconocer en cuanto se producen los primeros síntomas para poder reaccionar lo antes posible ante ellas.

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La mastitis es la infección bacteriana de las glándulas mamarias, y se puede presentar en una o en varias, afectando a las perras postparturientas. Se puede dar también en perras que lactan debido a falsa gestación, aunque con escasa frecuencia. Los signos clínicos son variables en intensidad e incluyen glándulas calientes, firmes, tumefactas y doloridas. La fiebre, anorexia y deshidratación son habituales. Los cachorros de las perras afectadas de mamitis pueden llorar porque sus madres suelen descuidarlos. En los casos graves podrán aparecer abscesos o gangrenas glandulares.

El tratamiento consistirá en el suministro de antibióticos y fluidoterapia cuando sea necesaria. Debe ser agresivo para que la perra pueda asumir su conducta materna en el mínimo tiempo posible. Es importante que la ingestión de líquidos y de sólidos sea la adecuada para asegurar una producción láctea continua. Durante la lactación, las necesidades de alimentos y líquidos se duplican con respecto a la gestación. Las compresas calientes aplicadas en las glándulas afectadas varias veces al día pueden reducir la tumefacción y el dolor. Los veterinarios, cuando elegimos el antibiótico, deberemos tener en cuenta sus efectos sobre el neonato lactante.

Lo normal es que en siete días el proceso esté controlado, salvo en el caso en que haya abscesos o gangrena, que deberán de ser tratados mediante cirugía. La lactación podrá continuar en tanto que la perra lo desee y sea capaz de suministrar la nutrición adecuada. Es importante la vigilancia de los cachorros por si presentaran signos de enfermedad, y se debe controlar su aumento de peso, que debería ser del 10 por 100 del peso al nacimiento por día. Si es necesario, se debe proceder a la alimentación suplementaria o crianza artificial.

GALACTOSTASIS
Se trata de la acumulación y retención de leche dentro de la glándula mamaria, otra causa de la presencia de glándulas mamarias calientes, firmes, tumefactas y dolorosas. A diferencia de las mastitis, en la galactostasis las secreciones mamarias no están infectadas y la madre no se muestra enferma. La leche simplemente se elabora a una mayor velocidad de la que se puede almacenar en las glándulas con comodidad.

GALACTORREA
Ésta afección se presenta como una lactación que no se asocia con la gestación y el parto. Es la manifestación clínica más corriente de la falsa gestación canina. Se presenta en la fase del ciclo sexual que se conoce como diestro avanzado. Suele ser autolimitante y no necesita tratamiento.

NEOPLASIAS O TUMORES MAMARIOS
Representan casi la mitad de todos los tumores en las perras. Son más frecuentes en perras mayores con una edad promedio de diez años. Muchas de las afectadas son hembras enteras o pacientes que fueron castradas (ovariohisterectomizadas) en el curso avanzado de la vida. Los tumores mamarios son raros en los machos y en animales jóvenes de ambos sexos. Dos estudios recientes sobre grandes poblaciones de perros han reportado información sobre la incidencia.

Los tumores de mama, por lo usual, son masas discretas, firmes y nodulares. Se pueden localizar en cualquier punto a lo largo de la cadena mamaria. Su tamaño es muy variable, con un diámetro que varía de pocos milímetros a muchos centímetros. En más de la mitad de los casos están afectadas mútiples glándulas. Pueden adherirse a la piel superpuesta pero por lo regular no están fijados a la pared corporal subyacente. Los malignos, más que los benignos, tienden a fijarse a la pared corporal y estar cubiertos con piel ulcerada. En muchas ocasiones, si presionamos los pezones de las glándulas afectadas, veremos salir secreciones anormales. Los ganglios linfáticos regionales (axilares o inguinales) pueden estar agrandados si hubo metástasis. El resto del examen físico a menudo carece de particularidades de interés. En los cuadros de cáncer avanzado puede haber evidencia de caquexia tumoral.

El diagnóstico del cáncer de mama es más probable en una hembra geronte con cualquier clase de nódulo en la glándula mamaria. La biopsia escisional es el método de elección para confirmar el diagnóstico. El examen citológico de muestras obtenidas mediante aspiración con aguja fina a menudo da resultados ambiguos. Antes de realizar cualquier biopsia escisional, se deben realizar radiografías de tórax para descartar metástasis a nivel pulmonar. Si ésta se descubre, se justifica el pronóstico grave, incluso en ausencia de una confirmación histopatológica de la neoplasia mamaria. Tomada la decisión de llegar al diagnóstico y hacer el tratamiento, se debe valorar la salud global del paciente y la carga tumoral. Los tumores mamarios malignos con frecuencia hacen metástasis en los ganglios regionales y pulmonares. Con menor frecuencia se producen metástasis en hígado. También se pueden producir en sitios distantes, pero esto rara vez sucede en ausencia de afectación linfoglandular local o pulmonar. La radiología y la palpación cuidadosa son sumamente útiles en estos casos. La salud global del paciente deberá ser evaluada mediante un hemograma completo, perfil bioquímico y análisis de orina.
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