www.elmundodelperro.net

El perro no ladra para molestarnos. El significado de sus ladridos

El perro no ladra para molestarnos. El significado de sus ladridos
Ampliar

Texto: Patricia Lozano.

Desde un punto de vista general, los ladridos de tono bajo indican tristeza, amenaza, incomodidad o principio de ataque mientras que los tonos altos están reservados para las emociones positivas como juego, sorpresa o alegría. Sin embargo, atentos, porque el gemido que emiten cuando durante un juego se les hace daño es un ladrido de tono alto que indica que debemos parar la acción, pues es su manera de someterse. A medida que vayamos profundizando en la relación con nuestro perro, nos será más fácil entenderle. Y, aunque parezca imposible, podemos llegar a encontrar un significado a sus ladridos adaptado a nuestro lenguaje. Tan sólo nos hace falta pasar tiempo con él y atender a sus señales.

Puede guiarse por este pequeño “diccionario canino”:

- Algo pasa, investiga. Una serie de tres o cuatro ladridos cortos con pausas en medio. El animal siente algo pero no está seguro de que sea una amenaza. Nos advierte de que pasa algo por lo que deberíamos prestarle atención e investigar qué motiva el ladrido.

- Alguien viene. Ladridos encadenados, secos, rápidos y de tono medio. Es la señal de alarma básica, nos avisa de que viene alguien y no debemos ignorar la causa de este ladrido.

- Nerviosismo. Ladridos agudos y urgentes que suenan desesperados sin que exista ninguna amenaza.

- Peligro. Ladridos broncos y encadenados. El perro está listo para defenderse de un enemigo declarado en su territorio.

- Me siento solo. Una serie prolongada de ladridos con intervalos más largos en medio. El perro está solo en casa o atado.

- Me aburro. Aullido suave y prolongado con el que el perro quiere hacer saber que no está cómodo.

- Saludo. Uno o dos ladridos cortos y de tono alto. Se trata de un saludo cuando reconoce a alguien a quien considera amigo.

- Dame eso. Un ladrido agudo y seco. El perro alterna su mirada entre su amo y el objeto que desea. En este caso pueden producirse gemidos que también utiliza para llamar la atención del propietario.

- Curiosidad o sorpresa. Un ladrido agudo, alto y corto.

Foto: Silvia Cid García.

- Juega conmigo.Varios ladridos agudos, secos, encadenados y de tono medio. No debemos ignorar esta invitación al juego, pues es una de las necesidades básicas de nuestro perro.

- Quiero salir. Dos ladridos cortos y de tono alto o gimoteos.

- Déjame, no estoy de humor. Gruñido de tono normal y de baja intensidad que viene acompañado de una mirada de reojo. Es habitual verlo en los perros dominantes como aviso a sus subordinados.

- Tengo miedo pero puedo atacar. Un gruñido que no cesa hasta un ladrido defensivo. El perro está asustado pero puede atacar si se siente presionado o acorralado.

- Ten cuidado. Gruñido suave y de tono bajo con el que el perro amenaza.

- Estoy jugando a atacarte. Gruñido intenso sin que el animal enseñe los dientes. Significa que se está divirtiendo.

- Voy a atacar. Gruñido intenso en el que el animal muestra los dientes. Cuanto más ruido haga, más temeroso estará. Si el gruñido se convierte en ladrido, el temor está venciendo pero todavía puede lanzarse al ataque. Los perros muy seguros y agresivos pueden atacar en silencio cuando no sienten miedo.

- Dolor puntual. Ladrido o aullido muy breve en tono alto; es como un quejido.

Foto: Alberto Nevado.

- Estoy asustado/me duele. Aullidos repetidos en intervalos regulares.

- Estoy decepcionado. Un suspiro acompañado de los ojos muy abiertos.

- Satisfacción. Suspiro con los ojos entrecerrados.

- Relajación. Gruñido de satisfacción que suele pronunciar cuando se tira al suelo con intención de dormir.

¿Te ha parecido interesante esta noticia?    Si (20)    No(1)
Compartir en Google Bookmarks Compartir en Meneame enviar a reddit compartir en Tuenti

+

4 comentarios