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 European Winner ‘16 «Girls Just Want to Have Fun, Channel».  Prop.: Montserrat Diez Covarrubias. Foto: Beltrán Hortigüela.
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European Winner ‘16 «Girls Just Want to Have Fun, Channel». Prop.: Montserrat Diez Covarrubias. Foto: Beltrán Hortigüela.

Galgo Español; anatomía atlética

Texto: Antonio López Espada.

Nuestro Galgo es de un tamaño menor que otros lebreles como el Escocés, el Irlandés, el Borzoy o el Galgo Afgano, ya que la pieza que persigue el lebrel español es la pequeña liebre. Esto requiere que el perro no cuente con una alzada mayor que los 60-70 centímetros que se eleva a la cruz el Galgo Español.
La velocidad que puede llegar a alcanzar nuestro Galgo se ha llegado a medir en más de 60 kilómetros por hora. Realmente existen muchas cifras que sitúan la capacidad en carrera del Galgo Español por encima y por debajo de los 60 kilómetros a la hora, pero habría que examinar las circunstancias en las que se mide cada una de ellas. En un trayecto de unos 300 metros en una superficie plana y en un recorrido recto, la velocidad alcanzada por un Galgo Español alcanzó los 62 kilómetros por hora en el velocímetro. Sin embargo, la velocidad es sólo un aspecto de los muchos que convierten a nuestro Galgo en un perro letal en carrera. También debemos considerar la capacidad de impulso en el arranque, la eficacia en los giros, la técnica de frenado y aceleración, pero sobre todo, la enorme resistencia, factor que les diferencia de otros lebreles, quizá más rápidos y explosivos, pero que se vienen abajo mucho antes que nuestro representante.

Entremos a describir el cuerpo del Galgo Español, un cuerpo de atleta diseñado para correr de manera veloz y eficaz a partes iguales.

Como hemos dicho, a pesar de no alcanzar la alzada de otros lebreles más corpulentos, el Galgo Español cuenta con un tamaño considerable, llegando, como hemos apuntando, hasta los 70 centímetros a la cruz en el caso de los machos, y de entre 60 y 68 en el de las hembras. En este sentido, la estructura de su cuerpo es sublongilínea, contando con un diámetro longitudinal ligeramente superior a esta altura a la cruz. A simple vista, observamos una cabeza larga y estrecha, unos miembros largos y muy musculados, sobre todo al fijarnos en los cuartos traseros, un tórax amplio, que le dota de una capacidad pulmonar muy amplia, un vientre retraído y una cola muy larga.

INCONFUNDIBLE

Todo su cuerpo está cubierto por una piel muy pegada en todas sus zonas, flexible y de color rosado sólo alterado por un tono oscuro en las mucosas. En cuanto al pelaje, éste se caracteriza por ser tupido, muy fino, corto y liso en la variedad de pelo corto, así como repartido por todo el cuerpo, hasta los espacios interdigitales, aunque ligeramente más largo en la parte posterior de los muslos. La variedad de pelo duro semilargo presenta mayor aspereza y longitud, que puede ser variable y, aunque siempre lo encontraremos repartido uniformemente por todo el cuerpo, sí que forma una barba y bigotes más largos en la cara, sobre las cejas y un tupé en la parte superior del cráneo.

El pelo largo es una variedad prácticamente inexistente en la raza.

Resumiendo, encontramos tres variedades de pelo en el Galgo Español:

El apartado de los colores admitidos por el estándar resulta muy abierto, ya que define el color del Galgo Español como «indeterminado », y sólo se atreve a enunciar los colores más típicos en la raza, que, por orden de preferencia, son los siguientes:

_ Barcino y atigrado más o menos oscuros y de buenas pigmentaciones.
_ Negro.
_ Barquillo oscuro y claro.
_ Tostado.
_ Canela.
_ Amarillo.
_ Rojo.
_ Blanco.
_ Berrendo y pío.

Comencemos un análisis más pormenorizado con su cabeza. La proporción de ese cuerpo espigado, agalgado, estrecho, se mantiene en la forma de la cabeza, que es larga, enjuta y seca. El hocico es ligeramente más largo que el cráneo, en una proporción de 5 a 6 entre ambos. Las líneas que dibujan el cráneo y la región facial son divergentes. Este primero cuenta con un perfil subconvexo y su anchura nunca debe llegar a la medida de su longitud. En su parte central encontramos un surco central bien marcado en sus dos primeros tercios. Entre ambas zonas encontramos una depresión naso frontal suave, poco acentuada, para dar paso a un hocico largo, descendente o de perfil subconvexo en la zona más próxima a la trufa, que es pequeña y negra. Por debajo, los labios son muy enjutos, tensos y con las mucosas oscuras. El superior sólo cubre mínimamente al inferior, que no presenta comisura labial marcada. En el interior de esta boca encontramos unos dientes fuertes, blancos, que cierran en tijera y con unos caninos muy desarrollados.

Las orejas las encontramos en la parte alta del cráneo, nacen en una base ancha, con forma triangular y se doblan hacia los laterales en su parte final cuando el perro no está en estado de atención, ya que en este estado las mantiene semierectas.

Los ojos son de tamaño pequeño, oblicuos, almendrados y oscuros en tono avellana. Denota una mirada tranquila, dulce, tímida y reservada.

Su cuello es necesariamente largo. Esto es debido a que el Galgo Español debe alcanzar con sus dientes a la liebre en plena carrera, y no puede hacerlo bajando la posición de su cuerpo mientras corre a toda velocidad, esto sería inviable. Para conseguirlo, su largo, fuerte y flexible cuello le permite llegar hasta la liebre sin variar apenas la postura del cuerpo que le permite alcanzar esas altas velocidades.

Es más estrecho en la parte más próxima a la cabeza, pero se va ensanchando ligeramente a medida que avanza hacia el tronco. En su línea superior, cuenta con un perfil ligeramente cóncavo, mientras que por debajo es recto con una convexidad central muy suave.

Este largo cuello conecta con un cuerpo rectangular, dotado de una gran potencia que casa con una elevada flexibilidad, aptitudes imprescindibles en un perro velocista que necesita también agilidad y resistencia para alcanzar el éxito en su trabajo. Su perfil resulta inconfundible si sumamos a esta breve descripción ese contraste que arroja su amplio y desarrollado pecho al llegar a la zona de recogimiento ventral, que es muy acusado. Las costillas cuentan con amplios espacios intercostales, son planas y visibles. El perímetro torácico es ligeramente superior a la altura a la cruz. Los ijares son cortos y secos, y los flancos los encontramos bien desarrollados.

La línea superior de su tronco dibuja una ligera concavidad en el dorso, pasando a la convexidad en el lomo. Cuando se mueve, no observamos interrupciones bruscas ni oscilaciones en estas líneas, lo que da muestras una vez más de la gran elasticidad y efectividad del movimiento de nuestro Galgo. Como decimos, el dorso de su cuerpo es recto, largo y definido, dando paso a un lomo igualmente largo, muy fuerte, estrecho. Como decimos, la altura del lomo en su parte central puede sobrepasar la que alcanza la cruz. Llegamos a la grupa, también larga, poderosa, con una inclinación superior a los 45 grados.

Da paso a una cola de nacimiento fuerte e inserción baja que se va haciendo más fina a medida que avanza hacia la punta. Es flexible y muy larga, sobrepasando ampliamente el corvejón. Cuando el perro está en actitud de reposo, cae en forma de hoz formando un gancho más acusado en el extremo que se inclina hacia un lado. Casi roza el suelo entre las patas traseras, en una de las posturas que más tipicidad confieren a la raza.

Sus patas delanteras destacan por ser finas, rectas y paralelas, perfectamente aplomadas y largas. Cuenta con pies de liebre, dedos apretados y altos, con falanges fuertes y largas, almohadillas duras y de buen desarrollo y con una membrana interdigital moderada.

Detrás encontramos unos miembros potentes, soportados por huesos bien definidos, dotados de una musculatura larga y bien desarrollada.

Perfectamente aplomados y de correctas angulaciones. Los corvejones quedan bien marcados; metatarsos cortos y perpendiculares al suelo. Los pies, como en el caso de las patas delanteras, son de liebre, con dedos altos y apretados. Estos miembros traseros cuentan con una angulación y una musculatura ideales para lograr un impulso potente en la arrancada y en los cambios de dirección bruscos.

 European Winner ‘16 «Girls Just Want to Have Fun, Channel».  Prop.: Montserrat Diez Covarrubias. Foto: Beltrán Hortigüela.
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