www.elmundodelperro.net
 European Winner ‘16 «Girls Just Want to Have Fun, Channel».  Prop.: Montserrat Diez Covarrubias. Foto: Beltrán Hortigüela.
Ampliar
European Winner ‘16 «Girls Just Want to Have Fun, Channel». Prop.: Montserrat Diez Covarrubias. Foto: Beltrán Hortigüela.

Galgo Español: un perro diseñado para la velocidad

Texto: Antonio López Espada.

Gracias a estas características físicas, el Galgo Español se ha convertido en uno de los perros más efectivos para la caza a la carrera. Su cuerpo ha ido disfrutando de un perfeccionamiento paulatino en el que los órganos y articulaciones que entran en acción durante la carrera se han adaptado al máximo para ir sumando velocidad y capacidad de reacción ante los movimientos que realiza su preciada presa, la liebre, mientras la persigue. El galope del galgo Español es el resultado de una combinación de saltos y zancadas. El perro, en su máxima extensión, dibujará una rasante casi paralela y cercana al suelo, pisándolo lo mínimo imprescindible, pero consiguiendo un gran impulso de él y llegando a recorrer distancias superiores a los cinco metros en las zancadas más largas.

Si analizamos su galope, veremos que primero levantará una de las manos y seguidamente elevará la otra para impulsarse con las patas traseras, lanzando todo el cuerpo hacia delante. Las extremidades posteriores son las que más potencian el movimiento del Galgo, transmitiendo la fuerza hacia la columna vertebral, pasando por la musculatura lumbar. Estos músculos destacan por convertirse en los artífices de transmitir fuerza y potencia hacia todo el entramado locomotor del Galgo y conseguir que se combinen los diferentes órganos participantes en el movimiento de este perro para que se imprima la máxima velocidad a cada movimiento. Entre estos órganos,

destacan la cabeza, el cuello y la cola, tres partes del cuerpo del Galgo que trabajan y contribuyen a que a tan elevadas velocidades se reparta el peso, se guarde el equilibrio y se consiga un impulso extra. La cabeza adquiere un gran peso a la hora de determinar el centro de gravedad del perro. Unida a la acción de un cuello tan largo como el del Galgo, constituye una especie de palanca que impulsa y regula el reparto de peso durante la carrera. Así, desplaza hacia delante el bloque cabeza-cuello durante el movimiento de impulso, cuando el Galgo se apoya en las patas traseras. Por ello, si el Galgo quiere aumentar la velocidad, efectúa este movimiento que dirige el cuello y la cabeza hacia delante en un plano ligeramente inferior al de la cruz. En cambio, cuando el perro aminora la velocidad o frena repentinamente, dirige la cabeza —con ayuda del cuello— hacia arriba y la retrasa, llevando su peso a esta parte del cuerpo para facilitar estas maniobras. Su largo rabo está formado por vértebras articuladas cubiertas y unidas por fuertes músculos y ligamentos que, durante la carrera desarrolla la misión de servir como amortiguador y continuación de la columna vertebral. Su posición en la carrera es baja, pareciendo que permanece lacia, pero nada más lejos de la realidad. Si observamos, en cada giro, en cada frenada, el rabo describe fuertes sacudidas y giros para ayudar al resto del cuerpo en el mantenimiento de la estabilidad, en el impulso y en los cambios de velocidad.

¿Te ha parecido interesante esta noticia?    Si (0)    No(1)
Compartir en Google Bookmarks Compartir en Meneame enviar a reddit compartir en Tuenti

+

0 comentarios