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Ejemplares Villa Liberty Kennels. Foto: El Mundo del Perro - Alberto Nevado.
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Ejemplares Villa Liberty Kennels. Foto: El Mundo del Perro - Alberto Nevado.

American Pit Bull Terrier ¿Líneas de sangre?

Líneas de sangre como tales no existen en la raza canina American Pit Bull Terrier, ni en ninguna otra especie animal. Cuando algunos aficionados a esta raza canina conversan sobre las líneas de sangre, lo correcto para hablar con propiedad y con rigor zootécnico, sería que hablasen sobre las diferentes ramificaciones genéticas. Por ejemplo, la ramificación Genética del APBT llamado «Bullyson», o la del APBT llamado «Bolio», o la del criador llamado «Pat Patrick»... Para que un American Pit Bull Terrier o un criador o un criadero formen sus respectivas ramificaciones genéticas, evidentemente deben estar introducidos en la raza y reproduciendo durante bastantes años, para así consolidar sus respectivas ramificaciones genéticas en base a la fijación de caracteres del genotipo deseados por el criador.

Ejemplares Villa Liberty Kennels. Foto: El Mundo del Perro - Alberto Nevado.
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Ejemplares Villa Liberty Kennels. Foto: El Mundo del Perro - Alberto Nevado.

«OLD FAMILY RED NOSE» (OFRN)

A parte de lo dicho, cabe destacar otra ramificación genética —que no línea—, que nada tiene que ver con lo anteriormente expuesto, ni criadores, ni padres o ascendientes del animal, ni criaderos, me refiero a los American Pit Bull Terrier denominados «Old Family Red Nose» (OFRN). Antes que nada, quisiera informar a cerca del término «Old Family Red Nose» (Vieja Familia de los Narices Rojas). En el siglo XIX, en los Condados de Kerry y Cork en Irlanda, se agrupó una familia de American Pit Bull Terrier un tanto peculiar, ya que poseían cinco características típicas de pigmentación que les diferenciaban del resto de APBT: manto de color marrón en sus diferentes tonalidades, admitiéndose el color blanco; nariz de color rojo, rosáceo o de color carne; la comisura de los labios rosáceos; las uñas blancas, marrón o rosáceas y los ojos de color ámbar.

Los APBT con esas cinco características de pigmentación eran muy apreciados por algunos aficionados, ya que en el trabajo eran los que mejor resultados les habían aportado después de haber utilizado anteriormente a estos otro tipo de perros que no eran APBT. Por esto mismo, algunos criadores se centraron en realizar una crianza consanguínea para continuar reproduciendo este tipo de ejemplares, pues poseen unos genes recesivos, lo cual significa que si se reproduce un «Red Nose» con otro APBT que no lo sea, siempre predominara los genes del que no es «Red Nose» y la gran mayoría de los descendientes no serían de la Vieja Familia de los Narices Rojas. Sin embargo, de dos APBT que no son «Red Nose» pueden salir Red Nose, ya que este gen se encuentra dentro de la raza APBT.

Desde los orígenes de la raza, los Old Family Red Nose ya existían como parte genética de la raza, pero no se les denominaba con este término, que según Bob Hemphill lo empezó a utilizar a principios del 1900 Dan Mc Coy. Por esto mismo, no es legítimo que nadie se atribuya ni atribuyan la genética de la Old Family Red Nose como suya propia o de alguien en particular.

El puro, original y genuino American Pit Bull Terrier se diferencia de cualquier otra raza canina precisamente por su resistencia en el trabajo o deporte por muy duras que sean las circunstancias para su realización, y esto es facilitado por un estándar funcional. Por lo tanto, considero que si el APBT perdiera estas cualidades y virtudes (resistencia entre otras) a consecuencia de agrandar su tamaño, aquellos ejemplares de APBT de tamaño más grande de lo normal sean de la OFRN o cualquier otra genética, aunque fueran APBT puros, bajo mi propio punto de vista ya no serían puros APBT, ya que un APBT sin resistencia o sin aire en el trabajo o deporte es completamente atípico en la pura raza, siendo la resistencia física algo fundamental para fijar en la cría y selección de crianza por los criadores responsables que realmente aman al APBT, conservando su pureza.

Cuando un perro al que le denominan como «APBT» de 40 o 50 kilos (90 libras) pueda realizar un trabajo intenso y prolongado al igual que un APBT de 20 kilos (39 libras), entonces me parecerá muy bien agrandar y convertir en Moloso al APBT, mientras tanto, jamás. La selección de crianza del criador, es una muy buena herramienta para seleccionar APBT dentro del estándar oficial del APBT (funcional y ágil), no reproduciendo APBT excesivamente grandes y, ni mucho menos, molosides.

El APBT puro y original, al ser de menor tamaño, impresiona menos, por lo tanto es menos valorado y se vende menos ante los ojos del novato e inexperto. Esto último muchos «criadores » oportunistas lo saben muy bien, transformando sus perros a la medida de la demanda de los compradores novatos. Los «criadores» oportunistas, utilizan sangres de otras razas fuertes y mayores en tamaño para agrandar a sus perros mestizos que más tarde llaman APBT grandes. Bajo mi punto de vista, no sería conveniente seleccionar ejemplares de APBT de más de 27 kilos (60 libras), para de esta manera no convertir al APBT en molosoide. Además, evitando el agrandamiento de ejemplares de APBT evitaremos que estos sufran paradas cardio respiratorias al realizar esfuerzos intensos y prolongados en trabajos o deportes que su cuerpo ya no puede soportar por ser molosoide, pero su corazón y mente si desean realizarlo sin conocer sus peligrosas limitaciones.

Como ejemplo a esto último decir, que el mejor APBT de todos los tiempos según mi punto de vista, fue «Tudor´s Dibo» que pesaba 19,900 kilos. Los mejores APBT conocidos de la historia siempre han sido perros funcionales, ágiles y pequeños.

ARTÍCULO PUBLICADO REVISTA EL MUNDO DEL PERRO Nº 380 - TEXTO: Mariano Peinado (Villa Liberty)

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