www.elmundodelperro.net

Asociación Española de Veterinarios Municipales
Informa...

Asociación Española de Veterinarios Municipales
Informa...
Ampliar

Perros Potencialmente Peligrosos (PPP) «Ni son todos los que están, ni están todos los que son»

En el año 1999, y en años anteriores, en España pudimos asistir a varios casos de agresiones de perros a personas que provocaron lesiones graves y varias muertes. Los medios de comunicación se hicieron eco profusamente de las diferentes y sucesivas noticias sobre estas agresiones, generándose un cierto clima de inquietud social.
Ante esta situación, el gobierno decidió regular las condiciones para la tenencia de animales que pudieran manifestar cierta agresividad hacia las personas u otros animales. Así, nació la Ley 50/de 23 de diciembre, sobre el Régimen Jurídico de la Tenencia de Animales Potencialmente Peligrosos.

Una ley que lejos de servir para el fin que estaba previsto, un mayor control de ciertos animales, y una disminución en las agresiones, ha generado, y sigue generando, una gran controversia entre los propietarios de perros, que de alguna manera se ven afectados. Para comprobar la utilidad de la Ley, solo tenemos que mirar las siguientes cifras. Desde el año 1991 hasta el año 1999, año en que se publica la Ley 50, se produjeron seis agresiones con resultado de muerte a seis personas, todas ellas niños. Desde en el 2000 hasta 2019, han sido 25 las personas que han sufrido el ataque de perros con resultado de muerte, de las cuales nueve eran menores.

¿Qué se considera animal peligroso?

Con carácter genérico, se consideran animales potencialmente peligrosos todos los que, perteneciendo a la fauna salvaje, siendo utilizados como animales domésticos, o de compañía, con independencia de su agresividad, pertenecen a especies o razas que tengan capacidad de causar la muerte o lesiones a las personas, o a otros animales, y daños a las cosas.

¿La ley es igual en toda España?

La Ley 50 es aplicable a todo el territorio español, no obstante, hay que tener en cuenta que varias comunidades autónomas han legislado sobre este asunto, y no todas contemplan las mismas razas de perros. Sobre las ocho razas indicadas en el anexo I del Reglamento, algunas comunidades han incluido otras razas. Pudiéndose dar la paradoja de que una raza concreta, por ejemplo, el Dogo del Tibet, en Madrid o Andalucía, no figure en el anexo I, por lo cual no requiere licencia (salvo que la autoridad veterinaria lo calificara como potencialmente peligroso por otros motivos); mientras que, en Castilla y León, Galicia y Melilla si necesita su propietario o tenedor disponer de dicha licencia.

Viajar por España con alguna de las razas que se indican en el Cuadro 1 se ha convertido en un «Sudoku» de difícil solución.

Agresividad de los perros, ¿qué es y cómo se manifiesta?

La agresividad es la tendencia a actuar o responder de forma violenta. En los perros predomina la agresividad por dominancia, por miedo o por territorialidad. Son tipos de agresividad sin causa orgánica, es decir sin que exista una lesión orgánica (dolor por un traumatismo, una enfermedad – tumores y por cambios fisiológicos como la ceguera). Aunque hay otras formas de agresividad.

La agresividad tiene su comunicación no verbal en la mayoría de las ocasiones. El animal nos avisa con sus gruñidos, arrugando labios, enseñando los dientes, con sus posturas, etc. Nos avisa que no nos acerquemos. Que no está cómodo o tiene miedo de nuestra presencia.

¿Qué razas de perros son considerados potencialmente peligrosos por la Ley?

Este aspecto es uno de los que más controversia generan, ya que, además de las razas especificadas en el Cuadro 1, pueden ser considerados como «potencialmente peligrosos» los perros cuyas características físicas se correspondan con todas o la mayoría de las siguientes:

. Fuerte musculación, aspecto poderoso, robusto, configuración atlética, agilidad, vigor y resistencia.
. Marcado carácter y gran valor.
. Pelo corto.
. Perímetro torácico comprendido entre 60 y 80 cm, altura a la cruz entre 50 y 70 cm. y peso superior a 20 Kg.
. Cabeza voluminosa, cuboide, robusta, con cráneo ancho y grande y mejillas musculosas y abombadas. Mandíbulas grandes y fuertes, boca robusta, ancha y profunda.
. Cuello ancho, musculoso y corto.
. Pecho macizo, ancho, grande, profundo, costillas arqueadas y lomo musculado y corto.
. Extremidades anteriores paralelas, rectas y robustas y extremidades posteriores muy musculosas, con patas relativamente largas formando un ángulo moderado.
. También podrían considerarse potencialmente peligrosos los perros que manifiesten un carácter marcadamente agresivo o hayan protagonizado agresiones a personas o a otros animales.
. En caso de duda razonable por parte del propietario del animal, sobre si las características del perro corresponden o no a las detalladas en esta relación, podrá aportar, cuando le sea requerido, informe valorado emitido por un veterinario colegiado, en el que se indiquen las características citadas, las que pudieran observarse en el animal.

¿Agresividad equivale a peligrosidad?

La peligrosidad, tal y como se plantea en la legislación de animales potencialmente peligrosos, se refiere a la capacidad de causar un daño grave, hasta la muerte, en personas u otros animales, para lo cual se requiere unas determinadas características morfológicas de tamaño del animal, tamaño de mandíbula, potencia de mordedura, nivel de musculación, etc.

No podemos decir que la agresividad equivale a peligrosidad. Así, un perro de la raza Yorkshire puede ser agresivo, por ser muy dominante y, posiblemente puede haber mordido en repetidas ocasiones a miembros de la familia. ¿Podría considerarse como potencialmente peligroso? Según la Ley 50 sí, pero lo cierto es que la presunta peligrosidad no se debe ni a su tamaño, ni a la potencia de su mordedura.

Se considera que la peligrosidad canina depende tanto de factores ambientales como de factores genéticos, de la selección que se haga de ciertos individuos, indepen- dientemente de la raza o del mestizaje, y también de que sean específicamente seleccionados y adiestrados para el ataque, la pelea y para
inferir daños a terceros.

¿Quién tiene que obtener la licencia para la tenencia de PPP?

Los propietarios de los perros y aquellas personas que habitualmente están con el animal en la calle y lo sacan de paseo, siempre que:

- Sea mayor de edad.
- No haya sido condenada por ciertos delitos, y/o no esté privada por resolución judicial del derecho a la tenencia de animales potencialmente peligrosos.
- No haber sido sancionada por infracciones graves o muy graves con alguna de las sanciones accesorias previstas en la normativa de aplicación.
- Disponer de capacidad física y aptitud psicológica para la tenencia de animales potencialmente peligrosos.
- Acredite haber formalizado un seguro de responsabilidad civil por daños a terceros con una cobertura no inferior a 120.000 €* y exento de franquicias en cuanto a la responsabilidad civil a terceros.
* La cantidad de 120.000 € podría variar en cada CCAA.

Texto: Juan Carlos Ortiz Menéndez. Veterinario Municipal. Ayuntamiento de Madrid.

Con el patrocinio de:
¿Te ha parecido interesante esta noticia?    Si (0)    No(0)
Compartir en Google Bookmarks Compartir en Meneame enviar a reddit compartir en Tuenti

+

0 comentarios