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Pastor Australiano, fotografía a través de Unsplash.
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Pastor Australiano, fotografía a través de Unsplash.

Viajar a Australia y conocer razas como el Pastor Australiano

El Pastor Australiano es una raza de pastoreo que, a pesar de su nombre, se desarrolló en el norte de España, y fue exportada a otros países como Australia o Estados Unidos por emigrantes, de ahí su denominación. Los pastores australianos son altamente valorados por los ganaderos gracias a su versatilidad y capacidad de entrenamiento y obediencia, por lo que no es de extrañar que sea una raza común en deportes caninos como la agilidad o el frisbi o que se usen como perros de rescate, perros guía o de servicio. Quienes estén interesados en añadir un pastor australiano a la familia deben saber que, además de ser aptos como compañeros domésticos, como sucede con toda raza de trabajo, tiene mucha energía y dinamismo, y suele necesitar una tarea por hacer.

Esta raza no debe confundirse con el Pastor Ganadero Australiano, que sí es originario de Australia y que fue desarrollada en el país para el pastoreo de ganado de largas distancias.

Esta raza de tamaño mediano y pelo corto suele tener pelo marrón o negro distribuido de forma bastante uniforme a través de un pelaje blanco. Al igual que los pastores australianos, es una raza enérgica e inteligente que responde bien al adiestramiento estructurado.

Aunque no hace falta viajar a Australia únicamente para conocer estas razas, sí que hay una serie de requisitos que hay que tener en cuenta si se quiere viajar a un destino lejano como este.

Consejos para un viaje largo con mascota

Antes que nada, es imprescindible pensar bien si es realmente necesario llevar a tu mascota en el avión. Lo ideal es que perros no vuelen, a no ser que se trate de una mudanza un viaje largo de varias semanas. Quienes necesiten llevarse a su mascota, especialmente para trayectos de larga distancia en avión, también deben tener los siguientes aspectos en consideración:

Edad mínima para viajar: según las directrices de la IATA, la mascota en cuestión debe tener al menos 8 semanas de edad y estar completamente destetada antes de poder viajar en avión. Sin embargo, muchas compañías aéreas aplican una edad de al menos 15 semanas, por lo que es imprescindible consultarlo de antemano con la compañía en concreto.

Mascota en la bodega: aunque la normativa varía de una compañía a otra, en general solo se permite llevar animales en la cabina (como “equipaje de mano”) si son lo suficientemente pequeños como para caber debajo del asiento de delante. Si el animal es más grande, tendrá que viajar en la bodega de carga. Para ello, se debe hacer una reserva con antelación, ya que solo hay un número limitado de plazas. Dependiendo de la aerolínea, se puede dejar a la mascota en el mostrador de facturación o hay que llevarla a una zona de carga independiente. También es importante tener en cuenta que los perros de nariz chata suelen tener dificultades para respirar debido al poco aire y las altas temperaturas, por lo que no se recomienda que viajen en avión. Del mismo modo, algunos países no aceptan la entrada de ciertas razas, por lo que se debe comprobar las reglas aplicables a destino junto con las de la compañía aérea.

Vacunas, certificados y microchip: los países que no pertenecen a la Unión Europea suelen aceptar un periodo de validez de solo un año para la vacuna contra la rabia.

Asimismo, además del pasaporte algunos países exigen un certificado de vacunación y un certificado de salud, que en muchas ocasiones deben ser expedidos por un veterinario oficial. Ante la duda, se puede contactar a la embajada o consulado del país en cuestión para solicitar el modelo adecuado para dicho certificado o cualquier pregunta sobre las leyes y reglamentos específicos del país de destino. Para poder viajar, las mascotas también necesitan un microchip que cumpla las normas ISO 11784/11785. Se trata de un microchip no codificado de 15 dígitos que funciona a 134,2 kHz. Si el microchip no cumple estas normas, el propietario debe proporcionar un escáner de microchip compatible. El número de microchip debe aparecer en todos los certificados sanitarios y de vacunación.

Destinos como Australia, además, tienen normas diferentes para la entrada de perros y otras mascotas. El certificado veterinario debe expedirse como mucho 5 días antes del viaje, y hace falta un permiso de importación extra para perros. Asimismo, el perro debe desparasitarse dos semanas antes del viaje y a su llegada, deberá hacer una cuarentena de 10 días a fin de proteger la fauna y flora locales.

Documentación para los propietarios

Además de toda la documentación necesaria para el perro en el caso de viajar con él, los propietarios deben asegurarse de tener los documentos correctos para viajar al extranjero.

A diferencia de los países europeos, para los cuales no suele haber problema, destinos lejanos como Australia requieren de la solicitud de un visado electrónico.

Hoy en día, los viajeros españoles pueden solicitar el eVisitor Australia visado de turista para Australia completamente internet, de modo que no es necesario acudir a la embajada. El llamado eVisitor permite viajes a Australia durante un año de hasta 3 meses por visita

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