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Pastor Alemán

miércoles 22 de octubre de 2014, 11:19h
Pastor Alemán
Max von Stephanitz, militar de carrera nacido en Dresden, quedó maravillado al contemplar el trabajo de dos perros de pastor con un rebaño durante unas maniobras. Desde ese momento, su sueño fue conseguir uno de estos animales y no paró hasta lograrlo en 1899. Recorrió una exposición tras otra hasta que en Karlsruhe llamó su atención el ejemplar más perfecto que había visto hasta entonces. Un perro de trabajo al que bautizó como “Horand von Grafraht” y que fue el origen del actual Pastor Alemán.


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Historia de una raza
Por Javier Silva (Jalex)
El parto duró varias horas, la madre aprovechaba para relamer con toda ternura cada cachorro nacido en espera del siguiente. Una vez terminado, y completamente indiferente a lo que sucedía alrededor, acomodó a toda su prole para que pudiesen mamar y darles todo el calor posible. Era una buena madre, como no se podía esperar de las excelentes hembras de pastor que vigilaban los rebaños en las distintas zonas de la antigua Alemania.

EL PRINCIPIO
Dos meses antes un criador de perros de pastor, Sparwasser, seleccionó para su hembra un macho que reunía las mismas condiciones que ella, ser buen guardián y vigilante de rebaños. La gestación transcurrió sin problemas y ese 1 de enero de 1895 vio la luz la camada resultante. Los cachorros crecieron rápidamente en la casa de su criador, en la zona de Sachsenhausen, en Frankfurt (Alemania). Eran perros típicos de la cepa de Turingia que, junto a las de Wütenberg y Sajonia, componían las zonas clásicas de pastoreo en Alemania.

A los pocos meses un criador de perros de pastoreo, llamado Eiselen y propietario del afijo “Von der Krone”, se trasladó desde su domicilio de Wütenberg a casa de Sparwasser. Allí le llamó la atención un cachorro de color amarillo grisáceo, muy vivo, alegre, fuerte y potente ya para su edad. Decidió adquirirlo y así fue como “Hektor Linksrhein”, que era como se llamaba el cachorro, pasó a manos de su nuevo propietario. “Hektor” maduró bien. A medida que crecía, su apariencia lobuna se acrecentaba lo que le hacía más atractivo, aspecto que contradecía su gran nobleza y predisposición hacia el amo.

No era un perro grande, pero tampoco pequeño, lo que resultaba ventajoso a la hora de trabajar pastoreando, labor para la que Sparwasser había pensado a la hora de seleccionar a sus padres, y a los padres de sus padres y así sucesivamente durante generaciones, lo que hacía que todos naciesen con esa aptitud de servir al hombre.

MAX EMIL FRIEDICH VON STEPHANITZ, EL PADRE DE LA RAZA
Max Emil Friedich von Stephanitz, Capitán de Caballería, paseaba en compañía de su amigo Arthur Meyer recorriendo el recinto de la exposición de todas las razas caninas que se celebraba en Karsruhe, una de las primeras que se organizaba por Alemania.

Von Stephanitz nació el 30 de septiembre de 1864, en Dresden, como único hijo del segundo matrimonio de Friedich Wilhelm von Stephanitz y su esposa Mari. De familia noble de origen prusiano. A instancias de su padre, Max von Stephanitz ingresa en el ejército para cursar carrera militar. Fue durante unas maniobras cuando observó el trabajo con un rebaño de ovejas de dos perros de pastor, quedando tan maravillado que no paró hasta conseguir uno de ellos. Desde aquel día Von Stephanitz se introducía de lleno en el mundo del perro de pastor alemán, raza en aquellos años no reconocida como tal.

En el municipio de Kottgeisering, Estación Grafraht en la Alta Baviera, compró un terreno municipal donde construyó su casa. Después de casarse con Marie Wagner en 1898 y una vez jubilado del ejército, se dedicó de lleno a su familia, pero sobre todo al perro de pastor alemán, al que se consagró por entero.

Max von Stephanitz murió el 22 de abril de 1936, habiendo visto coronado con éxito el trabajo de una vida. La afición de Von Stephanitz le motivó a recorrer las distintas exposiciones caninas. De esta forma pudo conocer a unos cuantos criadores que, afines a su ideología, aspiraban sobre todo a la actitud del perro en el trabajo, relegando a un segundo plano el fenotipo, es decir, la apariencia física. Debido precisamente a esta situación, los perros de pastor no gozaban de mucha popularidad en su país, la mayoría de las personas los consideraban simples perros de granja.

En una de estas exposiciones conoció a un expositor y criador de Stuttgart llamado Arthur Meyer. Se hicieron grandes amigos y fueron inseparables. Su amistad provino de un común denominador: la utilidad del perro de pastor alemán. “Hektor” observó cómo esas dos personas no le quitaban el ojo de encima. Nadie, en toda la mañana que llevaba en la exposición de Karlsruhe, había demostrado tanto interés por él.

Max von Stephanitz y Arthur Meyer se acercaron un poco más a Eiselen, para observar más de cerca a su perro. No se lo podían creer, tenían delante de ellos el ejemplar más perfecto de lo mejor de la raza del perro de pastor que jamás habían visto hasta entonces. Se quedaron prendados de semejante conjunto de armonía y nobleza. De tamaño mediano, pelaje amarillo grisáceo, semejante a un lobo, permanecía de pie junto a su propietario. Era vigoroso, de carácter firme y no estaba corrompido por la influencia del hombre. Flexible y potente, resistente, firme e inteligente.

Eiselen les comentó que el perro no era de exhibición. Era un perro de pastor de trabajo, cualidad común en todos los perros de su raza. Max von Stephanitz era consciente de que “Hektor” podía suponer el pilar base de todos sus sueños de años.

CREACIÓN DEL CLUB Y PUBLICACIÓN DEL ESTÁNDAR
El trato se resolvió con la cantidad de doscientos marcos más otros veinte por gastos de envío y, de esta forma, “Hektor” pasó el 15 de enero de 1899, a sus tres años, a manos de Von Stephanitz. Con su nuevo propietario, a “Hektor” se le cambió el nombre por el de “Horand” y se le añadió el afijo del criadero de Von Stephanitz, “Von Grafraht”, convirtiéndose en “Horand von Grafraht”.

El 3 de abril de 1899 Von Stephanitz, junto a su amigo Arthur y once aficionados más, funda en Karlsruhe el Verein für Deutsche Schäferhunde (Club del Perro de Pastor Alemán), conocido con las siglas SV, con el fin de unificar criterios entre los criadores y adaptar la normativa de crianza a seguir por éstos. El propio Max von Stephanitz hace de presidente del Club desde ese día y hasta el año 1935.
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